"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

miércoles, 28 de enero de 2009

UN TRABAJO MÁS


UN TRABAJO MÁS

Un día me encontré en las filas de los que no tienen para comer
Encerrado entre las paredes de mis pesadillas
Busqué un trabajo que mantuviera mi familia.

Sin trabajo y sin sonrisa excavé en las profundidades de la red,
Hacer palidecer mi tristeza,
Un horario que atara mi cerebro
Pero que al fin de mes me diera
Dinero.

Y así salí en busca de un trabajo,
Solo un trabajo más.

La ilusión atrapada entre las ruinas de la realidad,
Solo un vacío desolador
Contratos para ratones
Dictados por ratas y matones,
Y al final unas míseras sobras
Para alargar la sonrisa a mi hija.

Tras meses de intentos estériles
Me llegó un mensaje corrupto
Eran las palabras de la fuerza
Juega a esto de ser patriota,
Vuela con nosotros a buscar la paz,
Empuñaras un fusil
Y una bandera blanca,
Y así a tu familia alimentarás.

Así murió mi historia,
Cuando entré en este maquiavélico plan,
Una monstruosa máquina de hacer dinero,
Trajes verdes que huelen a flores muertas,
Y con el tiempo perdí todo lo que quiero.

Cartas llenas de palabras tristes
Salieron mes tras mes
En busca de un amor perdido,
Intentando encontrar la sonrisa extraviada,
Perdí mi dignidad,
Rodeado entre gusanos y maldad,
Simplemente me fui a trabajar,
Solo un trabajo más.

Ya no quiero más matar
Ya no puedo más llorar,
Las balas sellaron mis labios cuando
Mi corazón se rompió de tanto trabajar.

Una mañana salí a pasear
Rodeado de guardaespaldas que cobraban por asesinar,
Mentes dormidas igual que la mía,
Su razón engullida
Por las palabras del poder.

Dicen que la paz salí a defender
Entre aullidos de angustia
Y la ansiedad del que no ve,
Sólo noches con rayos encontré,
El silbido de balas acomodadas
En cuerpos que ya no andarán,
Una grieta en mi boca seca,
Un triste maullar en mi agrio pulmón,
Un diario de sangre
En un mar de sangre.

Ahora solo quiero esquivar el miedo
Poder llegar vivo a fin de mes,
Estoy atrapado
En un trabajo que cuenta personas muertas,
Una mentira más en manos del poder.

Una madre que llora
Presa del error de mi labor,
Quien le explica a la pobre mujer
Que en un frío baúl
Miles de niños enterré.

Una mujer que abandoné,
Un anillo que rueda más solo que la pena
Una historia de amor
Que muere porque el poder lo quiere,
El adiós de ese eterno amor
Para pasear entre cocodrilos de ambición.

Una niña que no llora
Porque no sabe qué hacia su padre,
Cuentos de héroe feliz
Que yo jamás pude vivir.

Ya no quiero más matar
Ya no puedo más llorar,
Las balas sellaron mis labios cuando
Mi corazón se rompió de tanto trabajar.

Dolido de tanta delincuencia emocional
Un día decidí regresar a mi hogar,
La ley maniató mi libertad,
Presa y arrugada por la firma de un militar,
Y aquí atrapado
Ahogado entre mis sollozos y mi llanto,
Espero un día mas volver a trabajar

Un acantilado de dolor se apoderó de mi corazón
Una tortura sin remedio agrietó mi cerebro
Y la tristeza en mis ojos
Es el claro reflejo del miedo.

En ningún viejo estante
De mi pobre corazón,
Queda ya hueco para un injusto perdón,
Una sonrisa nómada,
Presa de una lágrima seca,
Una sonrisa que yace muerta
Ahora que me doy cuenta
Que no me queda nada.

Ya no puedo pensar
El miedo ha rociado mis entrañas de odio
Y de maldad,
La violencia ahora me da de comer
Aquí donde las bombas pueblan los cielos.
Un cementerio de tumbas inocentes
Dibujé en el horizonte gris,
El susurro de una bandera muda
Que agita el desliz de los billetes del poder.

Y otra vez que caen bombas
Ya no se a qué jugar,
Engendro de caravana de tristezas,
Voy haciendo camino hacia
Mi propia muerte,
Soy simplemente el reflejo en un espejo
De un demonio vestido
De verde.

Mi trabajo cuenta personas muertas
Tantas como balas con las que jugué,
Ahora que visito más allá del cielo
Me doy cuenta
Que en un asesinó me transformé.

Ahora que pienso que quizás me equivoqué
Solo espero la llegada de una maloliente medalla,
Diez disparos al aire contra fantasmas
Y más de mil mujeres sin trono y sin príncipe.

Pero ya no me quedan brazos
Ni tiempo sobre el que bailar,
Siempre quise morir de amor
Y aquí dormiré entre las bombas y el dolor.

Los reos de un sistema violento
Me invitaron a jugar a esto de ser patriota,
Solo se trata de un trabajo más
Dijeron,
En busca de la justicia y la paz
Hablaron los hombres de palabras vacías
Mandaron las órdenes de
Los cocodrilos de ambición.

Aquí digo adiós a mi familia,
Esta vez no llegaré a fin de mes,
El temblor en mis ojos es mi compañía,
Recuerdos alegres mutilados
Por el silbido de un fusil.
Por dentro arden mis entrañas
De tanto terror,
Mis pies gritan descalzos,
Mis dientes chirrían de hedor,
Mi boca ya no habla
Se le atragantó la razón,

Mis sentidos descansan paralíticos,
Los necios del poder me han traumatizado,
Engañado vine en una nube gris
Y absuelto de condena alguna,
Tras matar y matar
Salí a defender una bandera blanca,
Que sangraba sonrojada de
Tanto matar.

Y aquí llegan mis últimos segundos
Camino del precipicio de la muerte,
Porque las voces del poder
Me enseñaron un camino que recorrer.
Aquí acaricio el sueño eterno,
Arrepentido muero de
Cuantas vidas de este cielo arranqué,
Para que unos pocos puedan comer
Mientras otros no volverán a correr.

Ya no quiero más matar
Ya no puedo más llorar,
Las balas sellaron mis labios cuando
Mi corazón se rompió de tanto trabajar.

Paco.

(Algunas personas se alistan a las fuerzas armadas para poder llegar a fin de mes. En algunos países les llaman terroristas, en otros asesinos, en otros sicarios y en otros héroes nacionales, todos ellos tienen en común una cosa: que cobran por matar)