"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

martes, 17 de febrero de 2009

NACIÓN




NACIÓN

Ayer eché un vistazo al pasado y observé una larga y dolorosa lista de muertos tras de ti, dolor irracional que tatúas en la historia de la humanidad, mientras seguimos sin aprender, que la tierra ni es nuestra ni de nadie,
Ni nos pertenece ni nos merece.

He nacido en un país impuesto, bajo la sombra enferma de una bandera, patria analfabeta hija de maestros de palabras vacías,
Símbolo del poder que ata mis sentidos,
Excusa eterna para matar y separar.

Un sendero de oscuras y sucias persianas me impusieron desde pequeño,
Una educación nacionalista agujereada por el gemido de mil errores,
Libros que lloran avergonzados porque no cuentan la verdad
Víctimas de una madre patria
Impuesta por los cobardes sin rostros.

Nación,
Madre que manda a sus hijos a morir
Que conecta corazones con el autismo colectivo
Me ofreces un mundo de lagartos con corazones sordomudos
Que se bañan en un baño grotesco de mentiras
Para que unos pocos gobiernen donde millones de personas pierden.

En una piscina manchada de sangre se bañan tus recuerdos,
Una falsa hipocresía se oculta tras la sombra de tus banderas,
Es la deformación de las ideas que nace en una lucha absurda
Por conquistar un trozo de tierra.

Nación,
Cueva de corazones inertes,
Tejes odio con tu sombra,
La muerte y la mentira brotan por tus nalgas
Allí donde soldados asesinos cabalgan.

Un día escogí un atajo peligroso, pensé por mi mismo, dejé de creer todo lo que mis enfurecidos ojos absorbían, fronteras corruptas en mi pensamiento, que salté, que engañé, que torturé, y de repente
Una idea perfumada por la razón,
Lectura y pensamiento libre que desataron las cadenas de mis neuronas,
Que liberaron mis manos de las cuerdas de tu disfraz,
En una sociedad que vive bajo la dictadura del capital.

Ahora es tiempo de contar
Como mi conciencia autónoma responde al mismo ritmo que tus banderas hipnotizan mentes vírgenes, no creo en ti, y cómo voy a creer si la base de tu poder es la debilidad y la ignorancia del que no puede ver.
Ahora, una jauría de gritos se ha rebelado contra tu poder.

Maldita nación, que siembras de miedo la esperanza de la humanidad, que has secuestrado el sentido ilusionándolo con sueños de conquistas, transformas la verdad en un monstruo corrupto en manos de la crueldad. Tu, que golpeas la libertad y la arrinconas contra la pared, que esparces sus sesos por el suelo, que la vuelves a arrodillar y la obligas a pedir perdón. Tu, que devoras sus alas rodeándola con la sombra de tus banderas. que en tu interior anida un entramado sin fin de odios y de lamentos, has dejado a la libertad vagando por el extenso desierto de la soledad, una lluvia ácida ha cegado los ojos de los humanos, no les permite ver todo ese océano de dolor que tu creación ha causado.
Nación,
Raíces de engendros de odios,
Rebaño de borregos bajo control doméstico,
En tu historia solo veo gente que muere,
Personas que juegan a disparar a otras personas,
Gente que agita sus parricidas banderas,
Odio y más odio secuestrado por la rigidez de un mundo
Que controla hormigas débiles, de pensamiento amaniatado.

Colores y dibujos que hacen diferentes a las personas,
Puertas cerradas a las gentes con ojos llenos de dolor,
Tierra secuestrada por gusanos envenenados,
Y en tu corazón
La ley del talión,
Ojo por ojo, diente por diente,
Y bandera contra bandera
Para que un pueblo inocente llore la miseria de la guerra.

Paco.

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