"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

jueves, 30 de abril de 2009

LAS CINCO DE LA MADRUGADA


Te espero y no vienes,
Son las cinco de la tarde,
Se hace demasiado larga la espera
Mis ojos espiados por la soledad
Ya no pueden esperar más.

Camino queriéndome poner a salvo de mis miedos,
Tu compañía será compañera de mi felicidad
Cuando te encuentre,
Y cuando son
justo las siete
sigo caminando con firmeza
esperando el amor y la sonrisa
que desate mi fiera.

Te espero pero no vienes,
Buscar un amor que no llega
Puede ser una vida de verdades contradictorias,
Bajo el frío bostezo de la luna
Y bañado en un mar de alcohol,
Te busco sin poder hablar,
Te busco y cada vez te alejas más.

Te espero y no vienes,
Ya no se ni qué hora es,
Mi corazón ha perdido el reloj que lo mece,
He bebido tanto alcohol que ya no soy yo,
Solo mantengo un soplido fugitivo
Con un aliento que descuartiza el viento.

Solo, sin ti, y sin conocerte,
Vago sin rumbo primero un pie
Luego el otro
Quizás descoordinados
Seguramente de lado a lado,
Esperándote y no vienes,
Intercambio alcohol por alcohol,
Y detesto otras drogas,
Creo que es suficiente
La bebida que me impide conocerte,
Pero yo espero y espero,
Y camino solo.

Te espero y no vienes,
Son las cinco de la madrugada,
Jamás me sentí tan solo,
En la hora que se hechizan las esperanzas,
Esa noche en que mi corazón se eclipsó
Ahogado en momentos invertidos
Esa noche en que mi corazón
Sintió la soledad más cerca que nunca.

A la mañana siguiente,
una gran resaca me devolvió a la realidad,
entre dolores y ardores
de quien ve solo lo que quiere ver,
emprendí la batalla con la que vencí
a las horas perdidas.

Y ahora, gracias a ti, Amor,
quedan tan lejos las cinco de la madrugada,
que la soledad se cansó de esperarme. Adiós.
Paco

¿Dónde estás?

¿Donde estás?
Dime donde te escondes
dime por qué embarcas en manos alejadas de bambollas,
en cuentas que rompen los límites,
en cuellos sujetos por corbatas,
que por desgracia no se ahogan,
que por desgracia te amagan.

Hola,
dime donde duermes,
porque por aquí abajo nadie entiende
como tus caricias pueden estar presas
entre tantas manos vacias de amor,
que no acarician,
que rasguñan con sus sucias uñas.

Hola, entre muchos otros
te llama la Ley de la Dependencia,
la minusvalía huérfana de tu amor
abriéndose paso a empujones
entre personas saciadas de desilusión.

Y dime, por favor, dímelo,
donde está la cueva en la que te esconden,
por qué no visitas a quien más lo necesita,
por qué caminas entre asfaltos de fórmulas con un solo número,
por qué se pierde en el vuelo tu voz y tu consuelo,
por qué te alejas cada vez con más prisas,
con más desidia,
con más monotonía.

¿Donde estás?
Dime donde te escondes,
te llama la voz que por desgracia necesita de tu maldito amor,
dicen que te ven si nos visita el Papa,
cuando la gente visita las urnas,
en alfombras de agua para regatas y sus peces fantasma,
en las ciencias y las artes,
que no para las ciencias y mucho menos en las artes.

Adiós,
Dicen, y me lo creo,
que vienes y te vas rápido y sin saludar
en ese nuevo tren con nombre de pájaro,
pero tu vuelo veloz,
es tan rápido que no es acreedor,
ni de la cultura ni del arte,
ni de los servicios sociales ni de las normas morales,
ni de nuestro derecho a tener techo
ni de nuestra ilusión
a no tener que pedir a un rico perdón.

Así que dime
¿Donde estás?
Dime donde te esconden
Por aquí, en la vida real,
nadie puede presumir de tu avistamiento
la necesidad sigue apretando,
agujereando y maltratando,
los minutos que caminan andando,
y tu, amor sin cariño,
odio como exceso de virtud,
sigues escondido,
cual tesoro en un bolsillo sin fondo,
para que los pobres sigamos preguntando,
¿Donde estás?
Dinero
¿Donde estás?

Paco

viernes, 24 de abril de 2009

VOY A VIVIR LA VIDA

Voy a vivir la vida,
Mirando la transparencia de la fragilidad de los sentimientos,
Para que mi corazón advierta la hora del lloro,
Para que mi corazón cumpla sus deseos
Dejando la estela de la felicidad a la vista
Para que no me ahogue en una pena vacía de razón.

Voy a vivir la vida,
Girando en torno a la gente que me rodea,
Las fronteras de sus distancias
Es todo lo que yo defenderé
Para que no se hagan eternas,
Para que su cercanía crezca y crezca,
Abanderando el compañerismo y los instantes de comprensión,
Pues una vez los invité a devolverme al mundo de la felicidad
Y la traición se sentó aburrida
Harta de esperar su turno,
Y no habló, Y no tuvo lugar.

Voy a vivir la vida,
Porque por mis venas corre
Un torrente incalculable de calor humano,
Que anhela respirar cada segundo
Que mi cuerpo se atreve a mantenerse en pie,
Porque es de pie como debemos vivir,
porque las rodillas no tienen que temblar más,
porque las rodillas no se han de arrodillar.

Voy a vivir la vida,
Porque una vez abrí los ojos en un mundo lleno de hermosura,
Porque la fortuna se ha colado a través de mi piel,
Para hacerme ver que tengo un universo inmenso
De placeres por disfrutar ante mis ojos,
Y que los atraparé y los envolveré
Para disfrutarlos una y otra vez,
Porque no pienso caer en la estupidez de la tristeza,
Y mucho menos en el brotar de sus condenas.

Voy a vivir la vida,
Quemando aquello que enturbia la llama de mi corazón,
Discusiones perdidas en el aire
Que me convierten en un humano equivocado,
Pensamientos lejanos al guiño de la alegría,
Sentimientos tristes de barricadas invisibles,
Sentimientos tristes prematuros
Que presumen de locura triunfadora…
Y que azotaré dejándolos atrapados
En hojas marcadas por la humillación,
Los ahogaré, los olvidaré, y así aprenderé, aprenderé.

Voy a vivir la vida,
Con mi cuerpo recreándose en la placidez del placer,
Dando permiso a la cerveza
Para que tiña de color natural todo mi interior,
Cerrando los ojos mientras mi cuerpo vuela
Por un estallido de música que calme mi ardor,
Dejándome atrapar por el amor
Para disfrutar de la ilusión hasta el amanecer,
Para disfrutar de la vida
Sentado justo bajo la brisa del alba.

Voy a vivir la vida,
Reduciendo la desesperanza hasta donde duermen las lombrices,
Para seguir soñando que este mundo tiene solución,
Que la utopía es mucho más que una palabra preciosa,
Para que no tenga que pellizcarme
En mi ambiciosa búsqueda del calor humano,
Para ser consciente que voy a ser feliz
A pesar de esos dirigentes de gentes
Que ahogan las mentes en obligaciones dementes.

Voy a vivir la vida,
Porque la sonrisa está hecha para ser reflejada,
Porque en mi cuerpo surcan aguas de revolución,
Sueños de un mundo mejor
Donde simplemente nadie esté por encima de nadie,
Donde se tenga que rebajar el egoismo
Ante el trono del compañerismo,
Donde la individualidad sea bien comprendida
Y cada uno aprenda a pensar por sí mismo,
Donde el concepto de humanidad vuelva a alumbrar
Como una luciérnaga en una noche sin estrellas.

Voy a vivir la vida,
Porque ahora mi alma es propiedad privada,
Libre de religión y amante de la rebelión,
Esa es su decisión,
Porque es mía,
Y ha enviado al exilio la ansiedad,
Pactando conmigo un intercambio de fantasías
Conduciendo el desencanto y el rumiar de sus delirios
Hacia las almas de aquellos
Que se empeñan en creer
En lo que no se puede creer.


Voy a vivir la vida,
Respetando al de mi lado,
Hablando al que escucha,
Escuchando al que me habla,
Escribiendo para el que lee,
Aconsejando al que lo pida,
Esperando colmado de paciencia
Al estado de empatía y de rebeldía
Que atropelle al fatalismo y
A todas sus alarmas sin sentido,
Voy a vivir la vida,
Trabajando el amor diariamente,
Para sentirme vivo, porque me siento vivo,
Porque el amor es la vida misma.

Voy a vivir la vida,
Pegado a las blancas caricias del vuelo de la libertad,
Con mis ojos negándose a esperar la llegada de la lluvia,
Ignorando los momentos que nos hacen débiles,
Aprendiendo de ellos,
Siendo consciente que no estoy solo con mis problemas,
Y recreándome en el saber
De que un ejército de palabras bonitas
Conseguirán alzar el puño de la esperanza
Para recordarme que no hay nada más bonito que estar vivo,
Que estamos vivos,
Y que quizás la palabra más bonita
Sea precisamente esa,
La esperanza.


Paco

lunes, 20 de abril de 2009

AFRICA VIVE



Vengo de un país donde iza una bandera
Que vuela empujada por el zarpazo del desaliento,
Donde escupideros de hojalata se alargan
A través de una mano de huesos,
Para pedir, solo para pedir,
Un poco de comida o incluso sus restos.

Vengo de un país donde los duendes de lo incógnito
Han llegado cargados de mordiscos de avaricia
Manejadas por el armamento y el dinero,
Solo nos queda preguntarnos
Quien va a morir primero.

Vengo de un país donde los ojos parasitarios
Que habitan en cuerpos de corbata bien alimentados,
Se dejaron caer para prohibir la hora
De la desaparición de los pesares.

La política exterior, ¡maldita política exterior!
De un país que presume de libertad sin reflejo,
Ha exterminado mi hogar
Y creo que algunos más,
Han soñado con montañas de dinero tan grandes
Que no tienen cabida entre las paredes de sus sueños,
Una tormenta de pesadillas,
Porque se creen de todo sus dueños.

Vengo de un continente que sufre la agonía
De un complicado enredo de maldades,
Un país con piel negra
Que perdió su orgullo entre el último mordisco del hambre,
Y sin querer sucumbir a la trampa de la nostalgia
Camino en un nuevo mundo
Donde la posesión de un papel
Ha sustituido el fluir de las miradas humanas.
Así he pasado
De ser un muerto olvidado
A convertirme en un humano ilegal,
Quizás porque son extraterrestes
los ángeles sin plumas que escriben las leyes
o quizás porque simplemente
la sangre al cerebro no les llegue.

Aquí llegué entre olas cargadas de llantos de niños,
En un barquito de madera
Podrido por el dolor amargo de 45 personas
Que viven el día y la noche en ayunas,
Que partieron en busca de una mirada amiga,
Que se lanzaron a la loca aventura
De encontrar un poco de ayuda.

Aquí llegué dejando atrás familias muertas,
Pueblos cubiertos por un cementerio de cuerpos,
Ilusiones asmáticas en una penosa travesía
Que a pesar del triunfo de los pesares
No ha conseguido agriar mi carácter.

Y todavía sonrío, porque camino vivo,
Con mis ojos blancos y mi corazón negro,
Esperando encontrar la vida que me robaron
Cuando sabotearon los derechos humanos
Enterrándolos en la profundidad del silencio.

Antes caminaba en un suelo gobernado por miradas desiertas,
Donde mi corazón luchaba por mantenerse en forma
Golpe tras golpe contra los espasmos sísmicos
Del dolor y la desesperanza.

Ahora corro delante de luces azules
Controladas por miradas de odio,
Ahora me niegan el saludo
Personas de miradas intolerantes,
Que no comprenden, que no quieren comprender,
Que tanta miseria no hay quien la aguante.

He dejado mi país,
Ahora no me confundirán con un muerto que anda,
Buscaba abandonar una vida de huesos al aire
Demostrando que la carne puede crecer en mi cuerpo
Igual que la del hombre blanco.

Quiero, solo quiero, Vivir en mi hogar,
Pero un genocidio extremo se ha descolgado en silencio
Con tanta fuerza y mayor permiso,
Que ahora solo fluye el armamento bajo una bandera de estrellas apagadas,
Para hacer crecer las empresas
Allí donde reside la versión alucinada de la verdad.

Quiero olvidar pronto acompañado del fluir de mi melancolía
Esa vida de personas sentadas
Esperando el beso de la muerte,
Horas eternas con conversaciones mudas por la pena,
Con los huesos de la mandíbula haciendo fuerza
Para poder sostener bien firme la cabeza,
Con una boca taponada por donde no salen las palabras
Porque solo espera que entre la comida,
Aunque nunca llega agua, aunque nunca llega nada.

Quiero olvidar de mi mente
Ese niño absorbido por el aire que duerme para siempre
En brazos de una madre sin fuerzas en sus huesos,
Para mantener en vida un cadáver de huesos,
Y sin fuerza en su alma
Para esperar una ayuda que se perdió justo
En medio de dos palabras.

Y es curioso, y es curioso,
Ver como la gente blanca calla,
Llorando un genocidio de seis millones de judíos,
Y es curioso como siguen olvidando
Un genocidio de veinte millones de personas negras,
Y es curioso, y es curioso,
Como todos enloquecen cuando les llaman racistas,
Y es curioso cómo ninguno quiere ser racista.

Paco
(la política exterior estadounidense lleva más de cincuenta años imponiendo dictaduras e intereses en muchos paises africanos. Como consecuencia de ello, y de su política de seguridad nacional, han muerto ya hasta el 2009 20 millones de africanos, y cada día la cifra aumenta. Lo peor de todo es el silencio de todo, el apoyo de todos los paises occidentales a los EEUU, y el rechazo de tanta y tanta gente que no aguanta ver una persona de piel negra entre sus calles. Nuestros paises son cómplices y por lo tanto culpables de tanta miseria. Recomiendo ver el documental NSSM:armamento, avaricia y genocidio, para que podáis ver una pequeña realidad de este genocidio consentido per sin sentido)

martes, 14 de abril de 2009

RISAS

RISAS

Ha Llegado el momento de hablar de las risas, porque es una hermosa puerta para lograr la felicidad, porque nos embarca en un nuevo mundo de sentimientos que hará diferente todo lo que te envuelve, porque te esconderá de tus miedos, o los retorcerá hasta hacerlos palidecer, o se reirá de tus miedos, sin más. Ese es el poder de la risa, esa es la mejor terapia para levantarte con ganas de comerte la vida, para saborearla, para degustarla, para sentirte viv@.

Y es que quiero risas, para vaciar mi cuerpo de huéspedes indeseables, parásitos obreros de la tristeza, quiero risas para enloquecer mis sentidos, para convencerme una vez más que todo esto tiene sentido. Quiero risas, necesito risas, risas en mi boca que me ayuden a comprender lo que no entiendo en este mundo que siendo, sobre todo tan esquivo a las huellas de las risas, debe darse cuenta que no hay mejor manera de sentirse vivo que compartiendo unas buenas risas.

Existen muchas risas, tienes muchas opciones, pero te aconsejo sobre todo las risas con amigos atrapados en un reloj sin manecillas, risas que produzcan calambres en el tiempo para pararlo todo y reírte con tus amigos, risas acompañadas de la cerveza en los labios y su espuma, eso sí son risas puras, y risas que enrojecen los ojos bajo la prohibición absurda de unas personas amargadas y unos valores que no saben ni a donde van, esas son risas verdes, risas entre papeles, entre humos, risas para poner verde al que muerde, risas que llegan al olimpo de los Dioses y se ríen de todas las reglas inventadas por los Dioses del control, son risas sanas, risas que sanan heridas y sufrimientos, risas que te envuelven en un delirio constante de querer conseguir más risas, risas que destornillan la carcajada para agrandarla y amasarla entre los crujidos de tu garganta, eso son risas sanas, eso son risas verdes.

Pero cuidado, hay otras risas verdes, que vienen bajo la etiqueta de humor verde, son risas que todo su glamour pierde. Aquí no tienen cabida porque vienen de las diferencias sexuales, de la superioridad de un pene sin cerebro, de las risas de una mujer que se ríe cuando debería preguntarse ¿Por qué?

Y también existen risas negras, esas que denominan humor negro, donde el rojo de la sangre lo cubre todo, donde la violencia es protagonista de cualquier modo, y desemboca en un rio absurdo de muertes sin mas, son risas con muertos, risas que para algunos se mueran de risa.

Igualmente están las risas que dicen son amarillas, mal llamadas humor amarillo, que algunos utilizan para burlarse de millones de personas que no para reírse con ellos. Pero esas risas también tiene un encanto especial, son violentas pero con gracia, se apresuran al abismo del accidente y con la fuerza de un cuerpo frágil pero resistente, repitiendo la misma acción una y otra vez, nos hacen reír porque son amigos de la felicidad, siempre sonrientes. Son también risas.

Risas azules. ¿Qué son las risas azules? Son risas de príncipes y reyes, de sangre azul, risas de bufones tristes que hacen reír al que no sabe reír, al que va cargado de avaricia, al que nació con sangre azul y con el sentido del humor desvariando en medio de un trastorno de personalidad. La risas azules no son humor, es el eco del dinero y todo su maldito tumor.

Así que os voy a enseñar varios de los caminos del poderoso mundo de las risas. La risa suele viajar en primera fila de la travesía de un chiste, circulando de boca en boca, materializando su gracia con puentes de humor y todo su esplendor. Existen risas para deformar lo abstracto, que demuestran a la realidad que existe otro mundo más allá de los semblantes serios de una mañana laboral, risas para retratar el sentido de la vida, que alarguen nuestros labios sin frenos, que los prepare para un buen beso y que los humedezca de sales dulces para bañarlos en el aroma del amor, y si es necesario risas para transformar los labios débiles en labios estirados, vivos, activos.

Necesitamos risas que demuestren que no está todo inventado, que sean tan mágicas como el lugar donde se interpretan los sueños, que nos recuerden que las emociones positivas se tienen que conjurar para vencer a la tiranía de la depresión y toda su maldita invención. Necesitamos risas que arrastren los lamentos hasta las parcelas de una habitación hundida en el suelo del mar, que espíen los desvaríos del dolor para silenciarlos atacándolos de frente, alejándolos del corazón y de la mente.

Bienvenida sea la risa sana, porque puede agrandar los límites de la cordura de la humanidad, porque transforma los ojos con lágrimas de pena en ojos con lágrimas vivas de alegría, que te parten en dos, que olvida lo que uno no quiere recordar y que te hace coger fuerzas para transformar los gritos incoloros de jefes y encargados en trozos de papel que se puedan arrugar y lanzar en las profundidades de una papelera, porque la risa es como una lámpara nocturna que alumbra en la oscuridad, enseñando el camino para andar, siempre hacia delante, nunca hacia atrás, que te enseña a ver justamente donde otros no pueden ver.

Hay risas que saturan el aburrimiento, que lo aburren y lo embarcan con rumbo claro allí donde duerme Dios. Risas que vuelan en carcajadas, que son tan bellas y frescas como una cascada, que tumban y frenan cualquier mareada, cualquier atisbo que se pase de frenada. Y para eso hay risas irónicas, que luchan contra las risas apagadas, son risas para provocar, risas que atrapan la agonía al vuelo y la depositan fuera de los límites de la lejanía extrema, risas que ayudan a los días tuertos a que miren donde deben mirar, hacia una sonrisa, hacia la felicidad, hacia el mundo de las risas.


También existen risas para simular que todo va bien, que reducen la ansiedad y la enmudecen, que cambian las caras de piedra en rostros de amable felicidad. Pero las mejores, las auténticas risas de verdad, son esas que sirven para descargar en el ambiente todos esos grados de felicidad que nos hacer ser humanos en su máxima esencia, risas de amistad, entre abrazos y largos ratos de amigos que ríen porque quieren entregarse al tiempo bien aprovechado, a las risas bien hechas, a las risas del descontrol, porque la risa es el motor de la salud, sana lo incurable, agranda las parcelas del bienestar, y hace que nuestro corazón se tumbe en un sofá lujoso esperando la llegada de la risa, para que lata más fuerte, para que lata de verdad.

Y con toda la variedad de risas que puedes encontrar a tu alrededor, con lo demostrado que está que sana lo que no sana nadie ni nada, la risa tiene que sobrevivir en una sociedad empeñada en ocultarla entre las sombras de sus normas, porque dicen que no es seria, que sólo tiene entrada para ir a las fiestas, pero que yo sepa el camino de las drogas no es la única vía a la que tiene que acudir la risa. La risa debe abrirse paso entre tantos y tantos momentos serios que debe lograr dar alcance a los minutos de un presente de muecas torcidas, y para eso está la risa, instintiva y reactiva, como un animal que debe gritar a su libre albedrío para que se cuele sin permiso alguno haciendo mil agujeros en las paredes del instinto humano, y que atraviese esa pared de seriedad que nos pretenden perpetuar, y así hacer esta vida más agradable, más razonable, lejos de la guerra y sus bombas para que no sean alcanzables, debemos disparar con risas, morirnos de risa, utilizar la risa para izar la bandera de la felicidad, la única bandera que debe estar alzada, la de la risa. ¿A qué esperamos?
Paco

viernes, 10 de abril de 2009

R DE RESISTENCIA



R DE RESISTENCIA

Descansa y se levanta
invulnerable al tiempo
un sentimiento tan grande como las olas de un mar borracho
y revuelto,
que renace dando saltos en el propio tiempo,
durmiendo entre brinco y brinco,
un sentimiento que anida en el corazón de una clase
que resiste a ser catapultada
por aquellos que se vendieron
a la estrategia del dinero.

Vive vivo
el sentimiento de resistencia
de aquellas personas que no se conforman
con aceptar el desatino del destino.

Vive vivo
el aliento de resistencia
a arrodillarse ante las cenizas y
el olvido de construir un nuevo mundo.

Vivo y me desvivo
por un futuro donde transite lo respirable,
por un futuro que en su corazón aguarde,
una autopista de venas,
con sangre veloz y admirable.

Vivo y me desvivo
por un futuro de un mundo de estaciones
tan libres y diferentes
como trenes divergentes
circulen por sus múltiples opciones.

Es por eso que
resistiremos al paso del tiempo y a su olvido,
entre la somnolencia de los siglos,
con el recuerdo de miles de obreros
que mancharon sus manos de sangre
para acercar la cordura y la lucidez
hasta la igualdad y su suave piel.

Y es por esto que
por encima del exótico gemido del sol,
sigue vivo
ese sentimiento de resistencia del oprimido,
del desfavorecido,
de todo aquel que se sienta ofendido,
en todas sus curvantes áreas
de su vida diaria.


Resistiremos,
al destino que nos quieren imponer,
las voces que hablan por hablar,
que dicen que el destino de la humanidad está escrito,
y solo queda callar y arrodillar,
y que dicen que son las estrellas quienes lo han escrito,
y no es así,
que no es así,
han sido los señores de corazones de acero,
quienes nuestro futuro han prescrito.

Resistiremos
al silencio de los medios,
más bien a sus mentiras sin remedio,
a la esclavitud de las palabras en manos del miedo.

Resistiremos
al silencio de los colegios,
más bien a sus verdades transgiversadas
sin razón y sin derecho,
a los libros sin importancia impuestos,
que nos enseñan datos y más datos absurdos,
y nos ocultan en qué tren debe viajar nuestra conducta,
para aprender a luchar contra la desilusión
y el fin del amor.

Por esto
Resistiremos
cuando creamos ser un extraño
porque nuestros ojos caminen desencaminados
de nuestra propia idea y nuestro pensar,
construiremos cimientos de pura autoestima
para creer en uno mismo
desechando la mentira.

Y Resistiremos
contra esas personas que se sienten dueños
de nuestras vidas
porque nos dan dinero que nosotros les producimos,
y que pisotean allí donde nosotros andamos,
Y Resistiremos
con la fuerza de un diluvio enroscado
esperando el momento de asaltar sus sueños seniles,
demostrando que todos
nuestros pequeños dientes,
juntos, bien juntos,
pueden morder mucho más fuerte
que una sola
boca
devastada por la ambición.

Resistiremos
restaurando nuestras ilusiones,
como tortugas protegidas por un caparazón de amor y libertad,
contra todas esas palmas de manos abiertas
volando cara al sol,
insultándolo y
despreciándolo,
arrastrando los sentimientos,
ahorcando el desahogo,
Resistiremos
gritando revolución,
revolución de humanidad, revolución de amor,
revolución con palabras, revolución con sentido común.
PERO
si vuelven a incendiar nuestros corazones
pisoteando nuestro futuro de flores,
si vuelven a levantar un muro
entre mi grito y mi murmuro,
Resistiremos
con la velocidad con la que vuelan las piedras, y
con el calor con el que se incendia un cóctel molotov,
Resistiremos como un pez que se disfraza de piraña,
con barricadas de pinchos
que agujereen sus ojos
y acaben con su mañana.

Así que,
si nos obligan a ser gatos,
les enseñaremos que seremos leones, aunque solo a ratos.

Si nos obligan a ser peces,
les mostraremos que seremos pirañas, aunque solo a veces.

Y si nos obligan a ser pájaros enjaulados,
les demostraremos que podemos ser águilas,
aunque en ocasiones
estemos parados.

Y RESISTIREMOS,
al sonido del despertador, al abismo de su sentido,
al principio del destierro del hogar,
a la desilusión de un lunes con ojos de tristeza,
a la depresión de un domingo y su delirante final,
guardando los momentos de amor y de sexo
si hace falta hasta el final
para silenciar las armas de su desencanto.

Y Resistiremos apretando los dientes con terapia musical,
para remover nuestros sentimientos
y que no caigan amordazados por la desilusión
y sus fieles gotas de traición.

Resistiremos,
al apagón de nuestras vidas,
cuando caiga la lluvia en nuestros ojos,
acompañada del aburrimiento y su tic-tac monótono,
quemando sin compasión toda su maleza,
jugando a ser creativos, a disfrutar de lo que nos gusta,
degustando con todos nuestros sentidos el triunfo de la cerveza,
les mostraremos que conquistar una mañana con alegría,
es solo el primer paso de nuestra libertad
y todas sus vías,
sentirnos vivos,
sonreir por que sí,
eso no nos lo deben arrebatar,
eso es nuestro por que sí.

Resistiremos
a un futuro negro marcado por un presente en blanco,
al presente sin futuro,
reconstruyendo días alegres para enseñarle a la tristeza
que aquí viven arquitectos del amor y de la autoestima,
para estrecharle la mano cuando nos sacuda
y convencerla de que no sea nuestra enemiga,
para demostrarle que sus penas son esquivas,
que son como espinas sin punzas,
como un lloro sin lágrima,
como una muerte viva.

Resistiremos
a los golpes del hombre,
a la balada de soledad
de mujeres presas de la autoridad,
Pondremos fin al principio de la fuerza
con triunfos, colores y auroras de sintonía,
dejándonos caer en la piel del otro,
besando los labios de una mujer
o saboreando los besos de un hombre.

Resistiremos
a este mundo loco,
perdido entre el caos de la individualidad mal entendida,
formando lazos de unión y comprensión
entre manos inevitablemente iguales,
siempre iguales,
Resistiremos con manifestaciones,
con gritos contra los estúpidos que pretenden dirigir la vida,
No de una persona sino la de millones,
y que solo buscan,
No uno sino millones de euros, sólo euros, sólo eso.
Resistiremos con todas esas pancartas con ojos de águila,
no con una sino con miles de voces
que vibren juntas
dibujando en el aire un palacio para la esperanza.
Y Resistiremos con la belleza rematada en nuestros rostros,
de aquellos ojos que son capaces de ver la posibilidad
No de uno, sino de miles de mundos conviviendo juntos.

Resistiremos
con la sabiduría de aquel que se siente libre
porque es capaz de pensar
y su pensamiento hierve,
que es libre porque al pensamiento no pueden llegar esas cadenas,
porque el pensamiento viaja justo encima del corazón,
y entre pensamiento y corazón
habita un inmenso bosque verde
que oxigena toda nuestras almas,
toda nuestras esperanzas.

Resistiremos a la desgana
demostrando que las penas son transeuntes sin billete
que se cuelan nada más que por desbaratar la verdad,
que no es otra que la que cuenta
que estamos vivos
y que por eso estallaremos en su cristal opaco
nuestro nuevo mundo
sin control y sin mando.

Resistiremos
trazando un mundo con luz,
contra los días de mieles agrias,
contra la soledad,
iluminando nuestro dócil secreto
que dice que
no hay mejor soledad que la soledad compartida.

Y Resistiremos,
a los apretones del alma, a las noches sin dormir, al fin de la cerveza,
a los fallos de esta sociedad y a todas sus heridas,
a la historia con páginas deshabitadas de humanidad,
a los que cierran sus puertas al mundo,
a las miradas extraviadas,
al rumor intoxicado,
a los días sin sol, a las mentiras que encadenan el mundo,
a los latigazos que tumban sueños,
a las cuerdas que nos hacen ser marionetas en este pequeño teatro de cartón,
a la rebelión de las sombras, a los corazones acorralados,
al llorar por llorar, a las penas de cadena perpetua,
al adiós del verano y a la entrada abrupta del invierno,
a todas las soledades juntas y todo su maldito infierno.

Y Resistiremos,
a las costumbres ancladas en tiempos para el olvido,
al atropello de un horario y sus sirenas de producción,
al autismo universal de mentes sin sal,
a la pérdida de un amor, buscando otro amor,
a los lamentos que producen ruinas, con momentos que mueven abrazos,
al error de la ignorancia, compartido nuestros conocimientos,
y resistiremos a la distancia de la amistad
porque la amistad no se pierde,
aunque a veces parezca vivir acomodada
cerca de un sentimiento extraño invadido por la distancia,
resistiremos estando dispuestos a dar la cara
en los momentos de verdad,
esa es la amistad,
la amistad de verdad.

SI, RESISTIREMOS,
con corazones de humildad, con corazones que laten hacia delante
con corazones que laten de verdad,
con altruismo y solidaridad,
con otra cerveza en la mano y todo el mundo hermanado,
construyendo persianas de colores en medio de la noche,
precipitando las promesas políticas, en pozos sin agua,
expoliando a los fantasmas del senado.
luchando siempre por debajo de la Ley,
para conseguir una sociedad sin políticos y sin Rey.

Resistiremos,
dibujando un día cargado de caricias,
dejando que penetre el sonido de violines
donde se cuelan los ruidos de balas y balines,
disfrutando de la vida
como ballenas llenas de inmensas esperanzas,
desviando las flechas de odio hasta el final de un viento sin fin.

Resistiremos,
buscando siempre la puerta más correcta, que no perfecta,
con pasión desenfrenada, con una infranqueable barrera contra el odio
y el desamor,
siendo conscientes que solo el pueblo salva al pueblo
y a fuerza de puños saldremos adelante
para que no sople el desaliento.

Y Resistiremos,
desatando las cuerdas de los relojes sin frenos,
para hacer una parada en la amistad,
para no hacer un enemigo más,
si no es bien merecido porque entierre nuestro pan,
lo haremos
encerrando la tensión de nuestro cuerpo
entre las paredes de la relajación,
para vivir el día a día
y dejarnos de tantas estupideces supinas.

Y Resistiremos,
cantando canciones, dibujando versos,
grabando discos de palabras de versos
contra lo reverso,
mostrándole al odio todo lo inverso, con un amor selecto,
sabiendo que siempre habrá una persona queriéndonos con sus ojos,
llegándonos muy adentro su voz,
esperando vernos para ser feliz.
y recordando que la confianza
es el primer paso del amor,
así seremos nadadores de preciosos sueños,
y queriendo así, como yo quiero,
no habrá espacio para una mancha más.

Ya solo me queda hablarte a ti misma,
RESISTENCIA,
porque eres el fiel reflejo de estar vivo y de la existencia,
palabra prohibida de ser usada en vano,
palabra que nos encoge el alma,
para soltarla al vuelo, y que se sienta libre, porque es libre,
el alma y su resistencia.
Resistencia,
Palabra que nos apreta el pecho con furia sana,
para gritar cuando escribo y canto
que ya no me permito ni un solo llanto,
que voy a gozar de la vida
porque está hecha para ser gozada, bien gozada,
y que con cambio o sin el,
yo viviré en consonancia con lo que mi pensamiento habla.

RESISTENCIA,
bienvenidos sean tus labios sin límites,
sostento fiel de la esperanza,
frenética ventanilla del cambio,
mapa del tesoro de otra realidad,
grito de insistencia por el bien de la realidad.

RESISTENCIA,
las sorprendidas ánimas se agolpan asustadas
cuando ven que sigues viva, muy viva,
monstruos que gobiernan con sus sueños desvaídos
y que ya no saben qué veneno utilizar
para callarte para siempre, para callarte de verdad,
pero tu sigues latiendo con frenesí,
y vives, resistes, resiste resistencia.

RESISTENCIA,
resistes a ritmo de armonía de color en nuestro corazón,
con tu lengua intacta de llagas,
regenerando el entusiasmo entre mentes libres,
resistes al holocausto político,
al terror de los nacionalismos,
resistes en cada pueblo y en cada voz,
recordándonos que otro mundo es posible,
de todo para todos, de nada para nadie,
de humanos manejando la humanidad
en toda su variedad.

RESISTENCIA,
por ti morir quisiera si llegara tu agrio descansar,
porque no entiendo un mundo sin resistencia,
a voces o en silencio, libre o preso,
tus manos tienen que seguir dirigiendo este pensamiento
con rumbo claro,
para sentirme vivo,
para no darle más importancia
que la que se merece
a mi condición de oprimido
o para darle más importancia
de la que se merece
a este mundo en ocasiones triste y torcido.
Tienes que Resistir, Resistencia
para llevar a cabo la única lucha con sentido,
la lucha de clases,
que ofrezca clases de libertad,
para que la libertad pueda acabar su puzzle,
un puzzle con su bonito final,
Y seguiremos escribiendo esa R,
R de Resistencia,
R para Resistir,
R para sobrevivir.


Paco

jueves, 2 de abril de 2009

MONÓLOGOS CON DIOS


MONÓLOGOS CON DIOS

Monólogos con Dios, de un niño controlado y asustado, que encadena su vida, que pide perdón y no sabe a quién, que pide perdón y no sabe por qué, que tenía su alma limpia de penas, ahora manchada de agua sin luz, de palabras que obligan a creer o a morir sin ver, de palabras que imponen los hijos de Dios.

Monólogos con Dios, una comunión entre bastardos sin solución, regalos y discursos para un niño sin recursos, que calla y que calla, que no sabe donde buscar La Libertad, que no la conoce porque se la esconden, los canallas de la Iglesia, que impone y propone, una vida de mierda, y Dios que como siempre, que calla y no responde

Monólogos con Dios, me estrellé en un mudo cielo azul, esperando que hablara Dios, que dicen que vive, allí donde a nadie recibe, y quien dicen que es, el dueño de todo el que vive, pobre de aquel que su libro no memorice, libro escrito por control religioso, que arde de ambición, de ciega ambición, de creencias de control, de falacias que perseveran, entre la prohibición y la sanción, entre el error y el terror, de mandamientos de autoridad, sin favores ni perdón, de mandamientos de venganza, o haces lo que digo o duermes en el centro de mi matanza.

Monólogos con Dios, silencios sin perdón, pecados de quita y pon, que se arreglan con una confesión. ¿Qué espejo será el valiente en reflejar tu rostro? Una cruz y sangre para un clavo ensangrentado, era mi pensamiento atado, a un libro con padre pero sin madre, a un Dios y a sus sangrientas leyes, castigo eterno para todo aquel que no rece, mentira inventada por inútiles dementes, trastorno de ambición sin amor, trastorno en nombre de Dios.

Monólogos con Dios, acción de hablar uno solo y nadie más, por eso son monólogos, porque hablo yo y nadie más, oscuridad sin rastro de Él, mandatos de gentuza para mantener la fe, creencias que mienten, que engañan y que nadie entiende, que controlan el motor de mi mente, que grita y se enfurece, que desata la razón y la enloquece, de rabia y saltos entre mis dientes, para poner fin a ese jardín de sirvientes, que obedecen y mueren, por jugar a un falso juego, de almas penitentes, de almas sin mente.

Monólogos con Dios, columna de una institución de mala gente, que visten de negro, que juegan al sexo con el más pequeño, que enferman mi corazón si su voz se cuela dentro, que besan la autoridad, el oro y el odio, que son fascistas, mala gente, el polo opuesto a la humanidad, y que son fascistas, y muy mala gente, muy mala gente.

Monólogos con Dios, y Dios que calla y calla, por eso son monólogos, porque hablas y hablas, y las palabras se atragantan entre el polvo y la nada, y las palabras que regresan, ofendidas por la traición de una gran mentira, y que huyen y huyen de esa maldita tradición, que buscan en La Libertad la auténtica salvación.

Monólogos con Dios, sin saber por qué, tampoco hasta cuando, pero mucho menos para qué ¿Y luego qué? Palabras y palabras pero nunca hablas, mi nombre en un lista, creada por fascistas, que me obligan a ser uno más, para cobrar más y más, para hacer crecer una estadística, que mienta y diga al mundo que hay que ser cristiano pero no musulmán, que se ciegue en el Vaticano y odie al Islam, como siempre el resultado tan solo es amasar dinero, amasar por amasar.

Monólogos con Dios, voz que llama al que debe dormir demasiado, aquí abajo el mundo se ha volcado, la Ley de Dios ha hecho trampas, ahora son los ricos los que siempre ganan. Las cosas no son como tus diablos de negro me enseñaron, los muros son ahora llamas, mis ojos subieron sus persianas, mi corazón encontró un hueco para la razón, de tu religión me liberó, y no encuentro arrepentimiento alguno dispuesto a esperarte, ahora soy libre porque resulta que no era demasiado tarde.

Monólogos con Dios, horas perdidas rezando en tu salón, perdido entre el confuso juego de la fe, como un esclavo y un cabrón, libros memorizados que abandonaron mi memoria, palabras impuestas que matan y matan, que tropiezan y lloran, ahora descalzas, luego de rabia, que salta y se desata, y mi alma que se cansa de noches y noches de rodillas atadas al suelo, de rezos perdidos al cielo, cansada de la soledad de siempre, del silencio de siempre, se pone en pie para que mi vida salte libre al vuelo.

Monólogos con Dios, monólogos vacíos de fe, imposible creer con esos curas que abren la boca y escupen mordiscos de dolor, en ladridos en espiral, infectados de rabia y de mucho más, que tuercen la sociedad de iras y mentiras, que duelen y encierran, La Libertad y sus maneras, que se revela y que engendra, un odio sano y profundo, que grita y que grita, basta ya, basta ya.

Monólogos con Dios, me cansé de tanto hablar por hablar, ahora busco La Libertad, fuera y dentro de mi hogar, ahora creo en mi mismo, lejos de tu sombra y tu cinismo, lejos de tu iglesia y su terrorismo. Y no volveré a estar a tus pies, ahora tengo dignidad, me lo enseñó La Libertad, que te vio morir al séptimo día, y nada de eso de que vas a resucitar.

Así que Han cesado ya los silencios a mi alrededor,
Ya no me arrodilló ante nadie y mucho menos ante Dios, he clausurado mi paciencia, que lloraba ciega porque no había quien la atendiera, y mucho menos quien la entendiera, entre mandamientos y rezos, de beatos y de cleros, de mentes dementes, de perros sirvientes.

Monólogos con Dios, si existes serán allí arriba Diálogos con Dios, un centenar de preguntas te esperan, La Libertad está curiosa por saber el por qué de tantas mentiras sin piedad. Y si no existes, moriré con la misma tranquilidad. No hay más.

Paco




(Monólogos con Dios no pretende ser una crítica a la existencia o no de Dios, más que nada porque no se si existe y no lo sabré hasta que muera. Monólogos con Dios es una crítica al Dios que la religión Cristiana ha inventado, a ese que el ser humano ha creado para controlar y manipular a las masas, para hacerse con el poder y para hacer que todo el mundo piense como ellos, como una institución tan maligna como es el Vaticano y todas sus iglesias).