"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

lunes, 20 de abril de 2009

AFRICA VIVE



Vengo de un país donde iza una bandera
Que vuela empujada por el zarpazo del desaliento,
Donde escupideros de hojalata se alargan
A través de una mano de huesos,
Para pedir, solo para pedir,
Un poco de comida o incluso sus restos.

Vengo de un país donde los duendes de lo incógnito
Han llegado cargados de mordiscos de avaricia
Manejadas por el armamento y el dinero,
Solo nos queda preguntarnos
Quien va a morir primero.

Vengo de un país donde los ojos parasitarios
Que habitan en cuerpos de corbata bien alimentados,
Se dejaron caer para prohibir la hora
De la desaparición de los pesares.

La política exterior, ¡maldita política exterior!
De un país que presume de libertad sin reflejo,
Ha exterminado mi hogar
Y creo que algunos más,
Han soñado con montañas de dinero tan grandes
Que no tienen cabida entre las paredes de sus sueños,
Una tormenta de pesadillas,
Porque se creen de todo sus dueños.

Vengo de un continente que sufre la agonía
De un complicado enredo de maldades,
Un país con piel negra
Que perdió su orgullo entre el último mordisco del hambre,
Y sin querer sucumbir a la trampa de la nostalgia
Camino en un nuevo mundo
Donde la posesión de un papel
Ha sustituido el fluir de las miradas humanas.
Así he pasado
De ser un muerto olvidado
A convertirme en un humano ilegal,
Quizás porque son extraterrestes
los ángeles sin plumas que escriben las leyes
o quizás porque simplemente
la sangre al cerebro no les llegue.

Aquí llegué entre olas cargadas de llantos de niños,
En un barquito de madera
Podrido por el dolor amargo de 45 personas
Que viven el día y la noche en ayunas,
Que partieron en busca de una mirada amiga,
Que se lanzaron a la loca aventura
De encontrar un poco de ayuda.

Aquí llegué dejando atrás familias muertas,
Pueblos cubiertos por un cementerio de cuerpos,
Ilusiones asmáticas en una penosa travesía
Que a pesar del triunfo de los pesares
No ha conseguido agriar mi carácter.

Y todavía sonrío, porque camino vivo,
Con mis ojos blancos y mi corazón negro,
Esperando encontrar la vida que me robaron
Cuando sabotearon los derechos humanos
Enterrándolos en la profundidad del silencio.

Antes caminaba en un suelo gobernado por miradas desiertas,
Donde mi corazón luchaba por mantenerse en forma
Golpe tras golpe contra los espasmos sísmicos
Del dolor y la desesperanza.

Ahora corro delante de luces azules
Controladas por miradas de odio,
Ahora me niegan el saludo
Personas de miradas intolerantes,
Que no comprenden, que no quieren comprender,
Que tanta miseria no hay quien la aguante.

He dejado mi país,
Ahora no me confundirán con un muerto que anda,
Buscaba abandonar una vida de huesos al aire
Demostrando que la carne puede crecer en mi cuerpo
Igual que la del hombre blanco.

Quiero, solo quiero, Vivir en mi hogar,
Pero un genocidio extremo se ha descolgado en silencio
Con tanta fuerza y mayor permiso,
Que ahora solo fluye el armamento bajo una bandera de estrellas apagadas,
Para hacer crecer las empresas
Allí donde reside la versión alucinada de la verdad.

Quiero olvidar pronto acompañado del fluir de mi melancolía
Esa vida de personas sentadas
Esperando el beso de la muerte,
Horas eternas con conversaciones mudas por la pena,
Con los huesos de la mandíbula haciendo fuerza
Para poder sostener bien firme la cabeza,
Con una boca taponada por donde no salen las palabras
Porque solo espera que entre la comida,
Aunque nunca llega agua, aunque nunca llega nada.

Quiero olvidar de mi mente
Ese niño absorbido por el aire que duerme para siempre
En brazos de una madre sin fuerzas en sus huesos,
Para mantener en vida un cadáver de huesos,
Y sin fuerza en su alma
Para esperar una ayuda que se perdió justo
En medio de dos palabras.

Y es curioso, y es curioso,
Ver como la gente blanca calla,
Llorando un genocidio de seis millones de judíos,
Y es curioso como siguen olvidando
Un genocidio de veinte millones de personas negras,
Y es curioso, y es curioso,
Como todos enloquecen cuando les llaman racistas,
Y es curioso cómo ninguno quiere ser racista.

Paco
(la política exterior estadounidense lleva más de cincuenta años imponiendo dictaduras e intereses en muchos paises africanos. Como consecuencia de ello, y de su política de seguridad nacional, han muerto ya hasta el 2009 20 millones de africanos, y cada día la cifra aumenta. Lo peor de todo es el silencio de todo, el apoyo de todos los paises occidentales a los EEUU, y el rechazo de tanta y tanta gente que no aguanta ver una persona de piel negra entre sus calles. Nuestros paises son cómplices y por lo tanto culpables de tanta miseria. Recomiendo ver el documental NSSM:armamento, avaricia y genocidio, para que podáis ver una pequeña realidad de este genocidio consentido per sin sentido)

1 comentario:

  1. Muy interesante lo que has expuesto.¿Algun dia se acabará esto?

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