"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

jueves, 2 de abril de 2009

MONÓLOGOS CON DIOS


MONÓLOGOS CON DIOS

Monólogos con Dios, de un niño controlado y asustado, que encadena su vida, que pide perdón y no sabe a quién, que pide perdón y no sabe por qué, que tenía su alma limpia de penas, ahora manchada de agua sin luz, de palabras que obligan a creer o a morir sin ver, de palabras que imponen los hijos de Dios.

Monólogos con Dios, una comunión entre bastardos sin solución, regalos y discursos para un niño sin recursos, que calla y que calla, que no sabe donde buscar La Libertad, que no la conoce porque se la esconden, los canallas de la Iglesia, que impone y propone, una vida de mierda, y Dios que como siempre, que calla y no responde

Monólogos con Dios, me estrellé en un mudo cielo azul, esperando que hablara Dios, que dicen que vive, allí donde a nadie recibe, y quien dicen que es, el dueño de todo el que vive, pobre de aquel que su libro no memorice, libro escrito por control religioso, que arde de ambición, de ciega ambición, de creencias de control, de falacias que perseveran, entre la prohibición y la sanción, entre el error y el terror, de mandamientos de autoridad, sin favores ni perdón, de mandamientos de venganza, o haces lo que digo o duermes en el centro de mi matanza.

Monólogos con Dios, silencios sin perdón, pecados de quita y pon, que se arreglan con una confesión. ¿Qué espejo será el valiente en reflejar tu rostro? Una cruz y sangre para un clavo ensangrentado, era mi pensamiento atado, a un libro con padre pero sin madre, a un Dios y a sus sangrientas leyes, castigo eterno para todo aquel que no rece, mentira inventada por inútiles dementes, trastorno de ambición sin amor, trastorno en nombre de Dios.

Monólogos con Dios, acción de hablar uno solo y nadie más, por eso son monólogos, porque hablo yo y nadie más, oscuridad sin rastro de Él, mandatos de gentuza para mantener la fe, creencias que mienten, que engañan y que nadie entiende, que controlan el motor de mi mente, que grita y se enfurece, que desata la razón y la enloquece, de rabia y saltos entre mis dientes, para poner fin a ese jardín de sirvientes, que obedecen y mueren, por jugar a un falso juego, de almas penitentes, de almas sin mente.

Monólogos con Dios, columna de una institución de mala gente, que visten de negro, que juegan al sexo con el más pequeño, que enferman mi corazón si su voz se cuela dentro, que besan la autoridad, el oro y el odio, que son fascistas, mala gente, el polo opuesto a la humanidad, y que son fascistas, y muy mala gente, muy mala gente.

Monólogos con Dios, y Dios que calla y calla, por eso son monólogos, porque hablas y hablas, y las palabras se atragantan entre el polvo y la nada, y las palabras que regresan, ofendidas por la traición de una gran mentira, y que huyen y huyen de esa maldita tradición, que buscan en La Libertad la auténtica salvación.

Monólogos con Dios, sin saber por qué, tampoco hasta cuando, pero mucho menos para qué ¿Y luego qué? Palabras y palabras pero nunca hablas, mi nombre en un lista, creada por fascistas, que me obligan a ser uno más, para cobrar más y más, para hacer crecer una estadística, que mienta y diga al mundo que hay que ser cristiano pero no musulmán, que se ciegue en el Vaticano y odie al Islam, como siempre el resultado tan solo es amasar dinero, amasar por amasar.

Monólogos con Dios, voz que llama al que debe dormir demasiado, aquí abajo el mundo se ha volcado, la Ley de Dios ha hecho trampas, ahora son los ricos los que siempre ganan. Las cosas no son como tus diablos de negro me enseñaron, los muros son ahora llamas, mis ojos subieron sus persianas, mi corazón encontró un hueco para la razón, de tu religión me liberó, y no encuentro arrepentimiento alguno dispuesto a esperarte, ahora soy libre porque resulta que no era demasiado tarde.

Monólogos con Dios, horas perdidas rezando en tu salón, perdido entre el confuso juego de la fe, como un esclavo y un cabrón, libros memorizados que abandonaron mi memoria, palabras impuestas que matan y matan, que tropiezan y lloran, ahora descalzas, luego de rabia, que salta y se desata, y mi alma que se cansa de noches y noches de rodillas atadas al suelo, de rezos perdidos al cielo, cansada de la soledad de siempre, del silencio de siempre, se pone en pie para que mi vida salte libre al vuelo.

Monólogos con Dios, monólogos vacíos de fe, imposible creer con esos curas que abren la boca y escupen mordiscos de dolor, en ladridos en espiral, infectados de rabia y de mucho más, que tuercen la sociedad de iras y mentiras, que duelen y encierran, La Libertad y sus maneras, que se revela y que engendra, un odio sano y profundo, que grita y que grita, basta ya, basta ya.

Monólogos con Dios, me cansé de tanto hablar por hablar, ahora busco La Libertad, fuera y dentro de mi hogar, ahora creo en mi mismo, lejos de tu sombra y tu cinismo, lejos de tu iglesia y su terrorismo. Y no volveré a estar a tus pies, ahora tengo dignidad, me lo enseñó La Libertad, que te vio morir al séptimo día, y nada de eso de que vas a resucitar.

Así que Han cesado ya los silencios a mi alrededor,
Ya no me arrodilló ante nadie y mucho menos ante Dios, he clausurado mi paciencia, que lloraba ciega porque no había quien la atendiera, y mucho menos quien la entendiera, entre mandamientos y rezos, de beatos y de cleros, de mentes dementes, de perros sirvientes.

Monólogos con Dios, si existes serán allí arriba Diálogos con Dios, un centenar de preguntas te esperan, La Libertad está curiosa por saber el por qué de tantas mentiras sin piedad. Y si no existes, moriré con la misma tranquilidad. No hay más.

Paco




(Monólogos con Dios no pretende ser una crítica a la existencia o no de Dios, más que nada porque no se si existe y no lo sabré hasta que muera. Monólogos con Dios es una crítica al Dios que la religión Cristiana ha inventado, a ese que el ser humano ha creado para controlar y manipular a las masas, para hacerse con el poder y para hacer que todo el mundo piense como ellos, como una institución tan maligna como es el Vaticano y todas sus iglesias).

1 comentario:

  1. Y Abraham (Sol Weintraub) le dijo a Dios: ¡Escucha!, no habrá más ofrendas, ni hijos ni padres. No habrá más sacrificios que no sean por nuestros congéneres humanos. Ha pasado el tiempo de la obediencia y la expiación. ¡Eso es todo!. Ahora déjanos en paz, únete a nosotros como un padre y no como un receptor de sacrificios. ¡Tienes la elección de Abraham!. HYPERION. DAN SIMMONS.

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