"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

lunes, 25 de mayo de 2009

No llores

No llores sin razones, no llores sin motivos, no llores por llorar. No llores en tus sueños ni en tu vida, no llores en tus alegrías ni en tus pesadillas, no llores hombre o mujer que no esté a tu lado, no llores piedras, no llores fuego, no llores agua dulce, no llores cuando toca reír. No llores sin saber por qué, y si lo sabes, tampoco llores si no es necesario. No llores otoños secos ni inviernos helados. No llores primaveras fogosas ni veranos volcánicos. No llores sobre la pintura de tu cara, ni sobre el borde de tus labios, no llores cuando toca amar, no llores en el fondo del mar. No llores gritos, no llores corazón enfermo, no llores amor, no llores aburrimiento. No llores sobre tu vestido nuevo, no llores sobre trajes viejos, no llores en tu corazón gris y mucho menos si de verdad es rojo. No llores ideas, no llores penas secas, no llores órdenes, ni ataduras, ni mordeduras, ni soledades. No llores sobre tu esperanza debilitada, no llores amagos, no llores amarguras, no llores debilidades, no llores victimismos, no llores rencores, no llores errores. No llores si de verdad no es necesario. No llores sin razones, no llores sin motivos, no llores por llorar.

Paco

La autoridad de la muerte

La muerte ha golpeado en la mesa
ha dicho en voz alta y clara “aquí estoy”
y le ha señalado con el dedo índice a él.
No le dio tiempo ni a sonrojarse
ni a ponerse cabizbajo
ni a preguntar Por qué
no le dio tiempo a temblar
ni a recordar su vida en un segundo
ni tan siquiera a mostrar su disconformidad.

El chico contaba sus años sin llegar a la treintena
pero la muerte se muestra tan ruda y testaruda
que viene a por quien menos se lo merece
no tiene que coger ningún ticket de espera
no tiene que aguardar una cola saturadora
ella llega, y siempre dice en voz alta y clara
“Aquí estoy”.

La muerte afila su presencia quién sabe cuando
y por qué y para que y hacia donde
ella sola viene cargada de noticias negativas
de llantos capaces de secar de por vida unos ojos
de lágrimas encajadas como tachas en la retina
es dura, cruel, insensata, despiadada, autoritaria,
sí, demasiado autoritaria.

La muerte llega y nunca estamos preparados ante ella
la muerte llega ahogando la espera
inoportuna, traicionera,
desaloja las almas de los cuerpos flameados
siempre llega vestida de lluvia
de arrecifes podridos en el corazón
de impotencia mitigadora de sueños
esa es la muerte
y esta vez vino para llevarse al chico
que estaba vivo vivo vivo
y que ante la autoridad de la muerte
no tuvo oportunidad ni de acurrucarse.

Ahora ya se la respuesta a una
pregunta que se repite en mi cabeza
¿Por qué no se lleva al dictador centenario
al empresario extorsionador o al
político gestionador de miserias?
Porque por muy cruel que se nos presente
hasta la muerte quiere tener una buena compañera.


Paco

Han vuelto a hablar las armas

Han vuelto a hablar las armas
hombres desdichados han acomodado
todas sus miserias en un aire desaliñado
un monte cubierto por mil cuerpos
que cayeron demostrando que la gravedad existe
la fuerza de la gravedad
la gravedad de la fuerza
una ansiedad hormigueante bloquea el alma
del que apunta y mira pero no observa ni admira
la voluntad de querer ser persona
la dignidad de querer tener ojos
la sangre se ha frenado de golpe
en las venas que se apellidan Palestina.

Hablan las armas de fuego
da igual cuantas veces lo hagan
lo curioso es que dialogan con sus agravios
narran y narran historias de terror
de ojos ribeteados de párpados cansados
asombro ensimismado en su espasmo
porque la voz de las armas
no deja de asombrar incluso al más valiente
sólo un psicótico
es capaz de no parpadear ante un disparo
sólo un maníaco
es capaz de no retorcerse ante una masacre
sólo un genocida
es capaz de sacar a pasear sus armas
contra mujeres y niñas.

Han vuelto a hablar las armas
en manos de la locura desproporcionada
cuanto miedo en cuantos ojos
cuanto dolor y cuanto para su entierro
el del dolor, claro,
porque el de los humanos es a diario
cuanto tiempo este absurdo, este exterminio,
cuanto hablan, cómo hablan,
todas y cada una de las armas
todas y cada una matan.

Han vuelto a hablar las armas
con una verborrea esquizofrénica
no hablan por hablar
lo hacen empujadas por órdenes sin fronteras
enjaulando a un millón de personas
mientras nuestra hipocresía
consiente y asiente
calla y habla
calla en forma de humanidad
habla dejando hablar a las armas.


Han vuelto a hablar las armas
como un estanque cubierto de sangre
como ruidos brumosos afilando asperezas
como un cuello agujereado sin mandíbula a su lado
como una mano sin dedos y una madre sin hijo
como un cuerpo sin piernas y un muerto sin ataúd
como razones disonantes colgadas a cuestas
han vuelto a hablar las armas
como siempre lo hacen
sin razón, sin compasión, sin escrúpulos
con permiso, con dolor, con recelo,

Esa es la única verdad que existe
han vuelto a hablar las armas
y las personas han vuelto a callar.

Paco

Creer

Antes de nacer no creía en Dios
no por nada, simplemente porque no me hallaba
yo solo callaba en la ausencia
reinaba el silencio en mis palabras
porque en el caso de que existiera ese señor
se podrían estirar sus lamentos de tal forma
que no daría permiso para que un servidor
se aventurara en este loco quehacer
que es disfrutar de cada bello amanecer.

De pequeño sí creía en Dios
más bien en Jesús
que era realmente el protagonista
de todas esas películas
colonizadoras de corazones vírgenes
pero todavía mi cabeza
no podía publicar sus ideas
y no existía forma alguna de plantearme
qué demonios había de cierto en aquella historia
y qué se balanceaba en torno a la ficción.

Siendo adolescente y estando mi cabeza
secuestrada por el acoso de las hormonas
pensando y pensando poco más que en sexo
desaté mi rabia preso de la frustración
al descubrir que milagros era simplemente
el nombre denominador de una mujer
y enloquecí respecto a la idea
de que un Dios nos manejaba a su antojo
y entrando en una peligrosa fase existencial
en una espiral de quejidos contra lo establecido
me dibujé una cruz invertida en la espalda,
por cierto muy torcida y no la voy a describir más
porque uno se ve desbordado por la vergüenza,
para que todo el mundo en el instituto
pudiera apreciar, despreciar, contrariar y atacar
que le había desafiado a un duelo a muerte
no solo a Dios
sino a todas y cada una
de sus asquerosas iglesias.

En el loco transcurrir de la década de mis veinte
se fue asando el guiso de la confirmación
Dios no existe, la iglesia es degrinante,
la duda agónica es una absurda trampa de la muerte
y pensar en Dios es como jugar una partida eterna
al ajedrez sin tener ni la más mínima idea de sus reglas
pero tenía mejores cosas que hacer y que descubrir
que dedicarle un solo minuto a las miserias eclesiásticas
el amor, el sexo, el futbol, las cervezas, la música,
la fiesta, el sexo otra vez, cuantas veces, todas
las que se puedan, el amor bien estirado sin
arrugas en su mirada para formar
una relación de ensueño, y más sexo,
qué resquicio de estupidez me iba a hacer pensar
que debía concederle una mínima atención
a Dios y a sus iglesias
si más bien lo que se merecían era
un hasta nunca y una querella.

Ahora, en la feliz década de mis treinta
esperando alcanzar los cuarenta
para reírme y despotricar contra los que
calumnian que duerme una depresión
en las cercanías de dicha edad,
ahora, que he alcanzado cierto grado de madurez
aunque no la necesaria para sentirme autorrealizado
ahora, que me he reencontrado con el gusto por escribir
y narrar mis pensamientos como antaño hacía,
ahora, me importa una mierda
Dios, la iglesia y toda su historia
así que no creo que vuelva a escribir sobre la religión.

Lo malo, o lo bueno, es que cada vez
que he insinuado algo parecido

creo recordar que no lo he cumplido.

Paco

sábado, 23 de mayo de 2009

Dos cuerpos desnudos

Dos cuerpos desnudos en una misma cama
pueden brindarle una nueva oportunidad al amor
para que se resarcie de viejas secuelas
que mutilan versos programados por labios ardientes,
para que se rehaga, se agarre, y se acurruque un mismo amor
y sobre todo desmonte con una piedad
como olas que chocan en una misma playa
todas y cada una de las enfermedades que es capaz
de inventar un corazón.

Dos cuerpos desnudos sellados bajo el mismo
sudor intrépido y escarlata
puede hacer que a uno, o a una,
le resbalen los enfados hasta
quedarse definitivamente empañados
por la humedad del regocijo erótico.

Dos cuerpos desnudos en una misma cama
es el mejor remedio natural para alejar
siempre que los cuerpos ardan en deseo
toda esa constelación de desdichas que
se encaprichan en agujerear las almas humanas.

Dos cuerpos desnudos contagiados por el mismo deseo
en una misma cama, sin una sola sábana,
en un mismo orgasmo, sin una sola desgana,
es el mejor remedio natural
para llegar a rozar el cielo con la yema
de los dedos, y acariciarlo con los gemidos,
un tacto de algodón dulce,
un grito de amor con los ojos cerrados,
dos manos que practican el masaje intensivo
dos cuerpos desnudos que gritan de placer
y el triunfo de la sonrisa
justo al llegar el fluido a la otra orilla.

Dos cuerpos desnudos en una misma cama
es una imagen demasiado hermosa
para no repetirla cada noche y cada mañana
que espolvorea toda la síntesis del frío
y aglomera bajo un instinto desatado y erótico
todo el calor necesario para recuperar
el sentido natural de la piel desnuda.

Dos cuerpos desnudos envueltos en un solo beso
es la imagen que ahora mismo atraviesa mi cabeza
pero en vez de calentarla y sugestionarla sin concesiones
me la destroza y me la evapora
en una alarmante sequía de paciencia
porque jodidamente ahora mismo
y sin remedio alguno hasta dentro de diez horas
mi cuerpo se encuentra a diez mil metros de distancia
de mi cama, mi sábana, y sobre todo,
de mi mujer.



Paco

jueves, 21 de mayo de 2009

En ocasiones escribo

En ocasiones me vienen historias o leyendas
Inspiradas en realidades sangrantes
O en fantasías autogenadas
Inspiradas en verdades pervertidas
O en imaginaciones trastornadas.

En ocasiones cicatrizo mis ideas
Bombardeando palabras con sentido
Otras veces con palabras que debería enterrar
Y otras veces con palabras que tomo prestadas
De inmensos poetas
Para que mi pobre escritura
Adquiera forma y belleza.

En ocasiones escribo cuando la ilusión
Parece que se ha marchado de excursión
Otras veces escribo derribando lamentaciones
O vendiendo utopías impacientes
Que aunque algunos se empeñen en silenciarlas
Ellas, mis inquebrantables utopías,
No se dejan vencer, ni envejecer,
Ni retroceder, tan solo, tan solo,
Enfurecer.

En ocasiones escribo junto al delirio de mis prisas
Entonces plasmo lo primero que me ronda la cabeza
No saneo el desorden ni la vulgaridad
Porque para mi
Para mi utopía
Para que mis palabras broten
Como ranas o sapos que aspiran a transformarse en príncipe
Necesito decirles, a ellas,
A mis palabras
Que jamás dejarán de ser
Un exquisito botín tomando el sol
A la luz del día o en la imaginación de la noche..

En ocasiones escribo más pausadamente
Es cuando el cansancio
O el exceso de humo verde
O el vacío más aterrador y manipulador
Se presentan por sorpresa en mi cabeza
Y como un fantasma envuelto en una manta de estiércol
Me introducen en el mayor de mis bloqueos.

En ocasiones escribo historias o leyendas
Fábulas o fantasías, lloros o alegrías,
Rencores o ardores, odios o amores,
En esta ocasión
Como no había motivo alguno
Para apretarle el cuello a mis dedos
Y que derramaran su oxígeno en forma de palabras
Me he inventado esta ensalada de palabras
Para matar un poco el tiempo
De un jueves tarde
Caluroso y aburrido.


Paco

miércoles, 20 de mayo de 2009

Dentro de corazón error

Esperanza y Jesús se conocieron
En medio de un fluir de secretos deliciosos
Palabras que atraviesan el corazón sin herirlo
Una bocanada loca de suspiros incontrolables.

Se conocieron como dos miradas traviesas
Y ojos como diamantes
Un banquete de promesas
Que los llevaría a una isla desierta, desnuda,
Sensual, erótica.

Un libro de amor se abrió de par en par
Cuerpos a piel de aire entrelazados
Intercambiando sudores y palpitaciones
Miembros eréctiles y zonas húmedas
Era el porvenir del placer
La consecuencia del amor
El caldo del orgasmo triunfando en
Cada milímetro de sangre
De Esperanza y de Jesús,
De ella y de él,
De un nuevo poema de amor.

Se sucedieron noches fugaces, silencios de buen amor,
Visitados por el carisma del sexo
Por el fervor del placer
Abrazos longevos
Caricias de fábula
Esperas pacientes
Lumbre en la llama
Fogonazo del nuevo hogar
Un rojo de amor
Mejillas húmedas envueltas en fantasía
En frenesí, en fascinación,
Y después de la noche llamaba la mañana,
Primero en casas separadas
Luego rejuntadas
Y la ilusión comenzaba a andar
Dejando atrás sus viejas chanclas
Colocándose sus zapatos nuevos
Para emprender un nuevo destino
Comenzaba así una vida de transparente pasión
De fiel deseo
De posesión sin perdón.

El tiempo egolatrado fue pasando página
De conversaciones transparentes y lúcidas
Se fue pasando a silencios eternos
Y aliados más bien con el desamor.
Envuelto en un pasaje clandestino
De vez en cuando se colaba un grito cruzado
Que además decoraba de forma violenta
El sentido de alguna que otra palabra.
Un deseo mezclado con pólvora y fuego
Derivó en enfados manejados por el descontrol
Y comenzó a forjarse una historia
De tristes amores fingidos.

Fue rápido, intratable, innegociable,
Descontrolable, fue rápido como la
Caida de la lluvia en un día de tormenta,
Como los ojos que se apagan
Cuando el corazón deja de trabajar,
Como el tren que descarrila
Porque las vías no están concluidas.
Fue rápido, si,
El amor se marchó por la puerta de atrás,
Dentro, en el hogar,
Quedaron dos cuerpos con los huesos a cuestas
Esperando que un nuevo amanecer
Les devolviera presos al pasado.
No fue así. El amor ya no volvió.

Día a día fue asomándose el contratiempo
Con su carita inocente y sus consecuencias bárbaras
Ahora vivían bajo cielos que aniquilan ilusiones
El viento escampó sus demonios
Y lo gritos que antes eran vigilados por el amor
Vagabundeaban bajo la marejada del desconsuelo
Todo esto, tristemente,
Desembocó en una convivencia de miradas esqueléticas.

La relación quedó enmarcada en un ángulo oscuro
Los labios que antes se besaban como espuma fresca
Ahora ametrallaban escandalosas palabras
Propias más bien de un amor muerto.
El desencanto los desencarriló
El desamor los desarmó
Las rosas se tornaron cactus
Los besos mordiscos
Lo adioses, con todo su sentido,
Eternos, escalofriantes, incordiales
Como tanques enfrentados
Como balas asesinas
Fue el principio del fin

Ella decidió descolgarse por otro corazón
Viajar en una nueva aventura
Encontrarse en el espejo con una sonrisa
Que conocía perfectamente desde muy niña.

Él quedó atrapado en la soledad de su corazón
Y fue su dolor tan grande
Que no pudo ampliar los límites de su corazón
Y decidió transformar sus promesas de futuro
En clavos de una tortura psicológica

se ancló en la teoría de amores con dueño
se psicopatizó a si mismo
inventándose ser dueño de un amor
y dueño de una vida
y las bodas que prometían ser de algodón
o incluso, por qué no, de plata,
se quedaron en bodas de estropajo y puño .

A pesar de los diferentes caminos emprendidos
De las nuevas fronteras claramente marcadas
Todavía convivían codo a codo

lloro a lloro
grito a grito
Aguantando lo inmasticable
Negociando lo intratable
Calculando el fin del tiempo juntos.
Y cada día se conjuraron con el suplicio
De aceptar para siempre sepultados sus sueños

y de la violencia verbal firmaron la violencia física
y corazón error comenzó a golpear
Y cada día gramos de palos,
Una relación extraña, un desamor con apellido propio,
Bien grande, en subrayado y en negrita,
Pero continuaba la convivencia,
Y los palos por parte de corazón error,
Por supuesto era el de él
No el de ella.

Comenzaron a encajonar suspiros confundidos
Conversaciones como interrogantes
Un miedo innombrable
Se amputaron las ilusiones arañando sus recuerdos
Como despedidas decepcionantes
Y para ella una vida calabozo
Ahora mandaba el señor celoso
Para él el consuelo de su fuerza.
Y cada día
Nudos en la garganta como propiedad privada
Escalofrío en sus olores
Ruinas en sus miradas
Y ella le cogió un gusto involuntario a lagrimar
Pero era tarde para el rearme del amor
A él ya le daba igual
Y tras un golpe de autoridad
En el frío acomodo de sus pómulos
Ella inventó una rendija para la esperanza
“Va a cambiar” “Ya no quiero a otro”
Hablaba el miedo, no otro,
Y cuando esperaba el sonido del último golpe
Le sucedía otro,
Y otro
Y otro
Y otro
Y otro
Y otro
Las mejillas antes envueltas en fantasía
Ahora eran abrigadas por una capa morada
Nacida del puño de corazón error
Quizás porque ahora la luna era una linterna sin pilas
Quizás porque en el corazón de Jesús
Corazón error
Nunca habitó la comprensión
Nunca habló el concepto de libertad
Y como entre cartas, poemas y conversaciones de amor
Él nunca avisó que su corazón era igualmente
Celoso, poderoso, egoísta, trastornado, rencoroso,
Ella,
Esperanza
Se encontró atrapada en una vida de miedo,
En una vida de la fuerza del hombre,
En una vida de alguien que se cree dueño de otra vida.

El que le siga a esta triste historia
Un viaje de viajantes de negro
Hasta las profundidades de un cementerio
Depende solamente de todos vosotros
Y de todas vosotras, queridos lectores
De este poema, porque solo creerse que nadie
Es dueño de ninguna vida más que de la propia
Vida, por mucho amor que se haya sentido,
Es la solución a que Esperanza no visite
El cementerio.
Esperanza somos todos.
Esperanza puede vivir
Si habla Libertad.
Dentro de corazón error
No hay libertad
Por eso no conquistó a Esperanza.


Paco

martes, 19 de mayo de 2009

Mi patria

Mi patria no es mi país
Mi patria no es ningún ejército
Mi patria no es un fusil.

Mi patria es mi mujer y mi hija
Sus preocupaciones y sus vidas
Mi patria es mi sueño y mi alma
Todos sus misterios y su más que
Fiel calma.

Mi patria no es una bandera
Mi patria no puede ser ninguna frontera
Mi patria no son vuestras maneras.

Mi patria es el calor de mis amigos
Sus delirios y sus quejidos
Mi patria es el tiempo
Que huye sin saber por qué de la juventud
Su compañía y su traición.

Mi patria son las cervezas
Y todos los ardores que me deja
Mi patria es la cama abriéndose de brazos
Para bailar conmigo un brillante tango.
Mi patria es la idea de libertad
El respeto que le aguardo a mis ideas
Su justicia, su autonomía,
Su rebeldía, su armonía,
Esa es mi patria, sospechosamente
Alejada de vuestra patria.

Mi patria no es el beso a unos colores
Mi patria no es quien se cree un Rey
Mi patria no son todos vuestros temores.

Mi patria es un beso de amor
Quizás desvelador quizás confuso
Pero siempre un beso de amor.

Mi patria es todas las armas
Devoradas por gusanos,
Que no utilizadas por ellos.

Mi patria es otro beso más
Sus huellas orgullosas de trepar
Por mejillas, por manos,
Por donde uno lo desee.

Mi patria es paz, igualdad,
Y dos ojos enfrentándose a ver
Quien observa más amor.

Mi patria no es mi país
Mi patria es mi mujer y mi hija
Un beso, dos besos,
Pero siempre de amor
Esa es mi patria.

Mi patria es el amor
Mi patria nunca la entenderéis
Mi patria es el amor

Paco

No olvides nunca que te quiero

No olvides nunca que te quiero
no niegues nunca que te quiero
no creas nunca que no te quiero
no pesadilles nunca que no te quiero

no olvides nunca que te quiero
no dejes nunca de sentir que te quiero
no pienses nunca que no te quiero
no llores nunca que no te quiero

No olvides nunca que te quiero
No olvides nunca que te quiero


Paco

miércoles, 13 de mayo de 2009

A ti

A ti
que todavía no entiendes mis palabras
que todavía no puedes leer mis letras
que todavía no caminas sino
sacando brillos negros a las palmas de tus manos.

A ti
que tu mirada perfectamente profunda
penetra directamente en mis ojos
ahí justo donde cabalga mi retina
con la certeza con la que un
dardo se clava en una diana,
tu mirada, profunda, que exilia el desencanto,
amorosa, que viaja envuelta en un manto
de calor y de melancolía
de virtud y de aroma a la vida,
esa es tu mirada, de ojos inmensos
que se abren al cielo con el poder
de la ternura, con el poder de la claridad,
de la mirada más diáfana que se pueda
plasmar, esa es tu mirada,
tan firme y tan amada,
que desfila risueña por los escondites
de mi corazón,
secreta delicia del orden del amor,
esa es tu mirada,
la que solamente tu madre y yo
podemos describir.

A ti,
que eres arboleda, hija de la hermosura,
bosque de paz, de ternura, que
alimentas de alegrías enteras
los días de tu madre y de quien te
escribe, un poseso del amor que
comenzó a amar con tu madre
y que cuando creyó que ya era imposible
hacer más honor al amor,
quedó desarticulada su teoría,
desquebrajada, descuartizada, desentonada,
por ti, por tu amor, por tu vida, por tu ilusión,
por tu carcajada desatascadora,
porque has demostrado que en una vida
llena de amor, si dos personas lo desean,
pueden abrirle la puerta a la esencia
del amor, en este caso tu.

A ti
que flota en tu cuerpo la esencia de la nítida belleza,
que aplanas el aburrimiento en un monte con techo,
que has conseguido que la ilusión de un paso más hacia delante,
que has conseguido que la soledad,
además de dormir a kilómetros de distancia,
cambie de acera perdiéndonos de vista,
quedándose la soledad sola
con su alma rancia..

A ti
te escribo a ti,
que eres dulce, bonita, fábula, tremenda,
fantasiosa, un rio de agua dulce, una
lluvia de gotas cortas, eres un lloro, dos, tres
lloros, lloros bien acogidos, abrazados, mimados,
bien cuidados, educados, y eres hermosa, en
tu boca, en tus ojos, en tu sonrisa, en tus manos,
en tu rostro, eres semblante de algo, no se que
pero muy muy especial, que desgarra mi pecho
de ilusión y de amor, que saca brillo a las manecillas
del reloj para pasar un tiempo cómodo contigo,
en ocasiones, otras veces un tiempo tormentoso,
con rayos y truenos en nombre de los lloros,
de las rosas púrpuras con sonidos punzantes,
con tus manitas pegadas a mis pies queriendo
ver el mundo desde los cielos,
desde los cielos porque tu cortita estatura
te envuelve en un viaje en avión
cada vez que sobrevuelas el salón
en mis cansados y retraídos brazos,
en mis firmes manos, al lado del nítido sonido
de mi corazón, y eres, no creas que he
terminado de describir cómo eres,
espléndida y rebelde, un soplo verde,
un bosque de helechos, y vuelves a ser
rebelde, hija de padres corrientes,
de padres humildes, de padres enamorados
que te aman como se tiene que amar al amor,
y eres, vuelvo al ataque, fresca, suave, amanecer,
atardecer, eres primavera, eres anochecer,
eres un canto a la vida, a la sonrisa,
tu sonrisa como un jilguero feliz,
como una rosa azucarada, la alegría en persona,
la alegría de dos personas, la mía y
la de tu madre, eres vida, sueño,
y vuelves a ser vida, y alegría,
un sueño endulzado, azucarado, risueño,
esa es tu vida, y la mía, y la de tu madre.

A ti,
hija mía,
te escribo estas palabras para que
cuando seas mayor, desafiando los
límites tercos del recuerdo,
sepas todo lo que te quiero
ahora mismo.

Paco



martes, 12 de mayo de 2009

Mi estrategia silenciosa

Corren tiempos inmaduros, tiempos amantes
de la imperfección que cultivan destrozos
e impurezas para nuestros corazones,
son tiempos de tormentas secas, de rayos sin luz,
de hambre sin pan, de hipotecas sin dinero,
de democracia sin gobernantes, de lloros
sin necesidad, de impotencia justificada,
de libertad maldicha, de dictadura desvelada,
de amor erosionado, de desengaño cultivado,
son tiempos, estos que se protegen
bajo el cabreo contrariado del viento,
de los que necesito instalar el hábito de
mi estrategia, y calcular y volver a calcular,
cuándo, dónde, por qué y para qué
debe latir mi corazón.

Mi estrategia es clara y silenciosa
mi estrategia es firme y silenciosa
mi estrategia es pensada y silenciosa
mi estrategia es aquí y ahora
revelada ante vuestros ojos
y espero y deseo que continúe construyéndose
a base de silencios, sólo con vuestros ojos atentos,
pegados a las hojas que escribo,
y espero y deseo que continúe mi estrategia
silenciosa, no vaya a ser que mi grito indómito
rompa los límites de la censura
y mis huesos alimentados con leche barata
acaben detrás de la humedad de los barrotes.

Mi estrategia es silenciosa pero efectiva
resetear el amor cada vez que el corazón me falle
emprender una ardua batalla contra la ignorancia
entretenerme con el ruido del caminar de las hojas
imaginarme que un tsunami ha invertido el globo
y el mundo vuelve a ser del revés
del revés de lo que ahora es.

Mi estrategia es silenciosa pero tranquilizadora
preparo una emboscada al desengaño
con una caricia de realidades objetivas,
Creo mucho más en el amor
que en cualquier otra bestia impostora,
desmantelo el azar
trabajando mi futuro y sus consecuencias,
desembarco en un puerto de tranquilidad
alejado del tramposo pálpito del estrés.

Mi estrategia es silenciosa y muy positiva
invierto las palabras cada vez
que la estupidez da la cara,
invento momentos mágicos
cada vez que se desliza lo trágico,
incremento el horizonte de mi esperanza
aceptando lo positivo y desechando lo negativo
evacuando las líneas de la pesadumbre
disminuyendo el riesgo de caer boca abajo,
y sobre todo
intento no perderme en el error
cada vez que erro, y aunque me cuesta,
y me castiga, el error y sus besos,
yo lo intento, silenciosamente,
igual que el silencio de mi estrategia.

Mi estrategia es silenciosa pero triunfadora
con ella venzo la desilusión que es
una impostora que se cuela muy
fácilmente en el corazón,
con ella consigo detener los avances
del delirio prematuro del corazón,
con ella despedazo cualquier vestigio
de sombras en mi corazón.

Mi estrategia es silenciosa pero trabajadora
va haciendo camino en la vida poco a poco
primero un paso luego el otro
consiste en no juzgar por juzgar
no somos jueces incluso de nuestro propio juicio
mi estrategia consiste en no estar por debajo de nadie
tampoco por encima, y si estamos justo al lado,
por favor, no nos empujemos,
mi estrategia consiste en reconocer
que el pasado nos llega como una mentira
y que el futuro nos viene como
una realidad por descubrir... por construir.

Mi estrategia es sobre todo, jugar al amor,
con mi mujer y con mi hija,
con mi familia y con mis amigos,
con mis amigos pero no con mis enemigos
de la libertad, yo no soy cura, ni sacerdote,
soy ateo y creo que en lo que quiero creer,
también forma parte de mi estrategia,
a nuestros enemigos prefiero combatirlos
con palabras combativas
a ver si entre todos conseguimos
que se les cristalice el alma,
por eso, y porque nuestro enemigo
tiene mucho poder, mi estrategia
es y será, silenciosa pero efectiva.



Paco

Dualismo. Parte I. Tu y yo.

Dicen que somos diferentes
tu cargado de intolerancia
yo luchando por la comprensión
tu sofocando vidas hacia tus metas
yo como meta
la tranquilidad y la libertad.

Dicen que somos diferentes
yo con sangre limpia y blasfemada
tu con sangre turbia y manchada
yo buscando la paz mundial
tu inventando guerras una vez más.

Dicen que si nos vemos algún día
puede saltar la rabia descontrolada
si nuestros caminos llegasen al punto
de coincidir en un mismo espacio
en un mismo tiempo
en una misma vida
entonces
el amor al odio más veloz
y más atroz
y más despiadado
se hará notar en cualquier punto del mundo.

Tu te pondrás cara a cara ante mi
yo colocaré mi frente justo en frente a la tuya
tu sacarás un arma cargada de rabia
yo descolgaré mi papel y mi pluma
sin utilizar la violencia
más que la que exprese mis palabras
y su furia.

Tu y yo
siempre seremos dos polos opuestos
sin entendimiento alguno.
Tu volverás a cargar a cuestas la violencia
respiración de puños soplando en dientes
mejillas agujereadas por rasposos nudillos
y no recuerdas qué es hablar con la boca
y no recuerdas qué son unos labios de amor
y no recuerdas qué es la saliva limpia
y no recuerdas qué es vivir sin odio
apuntas y disparas
ordenas y matas
te levantas y la paz
desesperada por no encontrar un hueco
en la historia de la humanidad
piensa en todo caso en el suicidio
por temor a tropezar contigo
menos mal que siempre podrá encontrar
por aquí
páginas y páginas de palabras de paz
o en todo caso
de palabras para conseguir la paz,
páginas y más páginas
para que la paz encuentre su autoestima,
se sienta autorrealizada, se sienta viva,
viva, viva la paz.

Yo volveré a escribir un poema contra la violencia
desenterrando todo mi ingenio
para volver a manchar de palabras enfurecidas
hojas y hojas que me gustaría no escribir,
volveré a ser un enano al lado de Ghandi
un ejercicio de escritor buscando la excusa perfecta
para poder esculpir mis palabras en libretas
y volveré a repetirme cuantas veces hagan falta
para gritar y expresar
que la violencia es solo una salida de los necios
un estado terminal del razonamiento
una expresión sin sentimiento
un estallido sin sentido,
y quien dice que es innata al ser humano
la violencia, no hablo de otra cosa,
espero que desmonte su frente
embistiéndola contra una pared afilada
así podrá darle vida a su retina
y observar todo un mundo
de personas ajenas a la violencia
que se ríen del innatismo
que demuestran que es mucho más innato
las ganas de fornicar que las de pelear.

Dicen que tu y yo somos tan distintos
como el agua y el fuego
como la sonrisa alargada
y la lágrima descongelada
dicen que somos tan distintos
como los minutos que andan vivos
y la muerte que descansa para siempre,
tu y yo
el desconocimiento y el pensamiento
la provocación y la comprensión
la violencia y el amor
la dictadura de la fuerza
contra
la libertad de las palabras
el mordisco y el beso
el insulto y el verso
eso somos tu y yo
tu un camino para matar
yo un puente para hablar
tu la ignorancia de los sentidos que se retuercen bien torcidos
yo despertando los sentidos derribando las bocas tapiadas
tu inclinando el mundo hacia un envoltorio de violencia
yo divirtiendo al mundo en un puzzle de letras
que espero les sirva para que el amor crezca.
violencia contra la palabra
tu y yo
así de sencillo, así de distintos
solo me queda recordarte
que una batalla ganada con palabras
vale por un millón ganadas con armas.



Paco

domingo, 10 de mayo de 2009

lavozdeotros

RAUL LAVARA

VUELVEN COMO VUELVEN LOS FANTASMAS DEL PASADO,
SIN AVISAR, COMO DESARRAIGADOS BUITRES
AL ACECHO DE UNA PIZCA DE FELICIDAD O AMISTAD QUE NOS SOBRE,
VUELVEN COMO VUELVE EL NIÑO
QUE SABE QUE FUE EL QUIEN ROMPIO EL JUGUETE,
VUELVEN GUIADOS POR LA CONCIENCIA DEL EGOISMO,
VUELVEN SIN HABERSE MIRADO PRIMERO A ELLOS MISMOS,
VUELVEN, PERO LLEGAN TARDE, YO YA ME IDO!!!


***************

Me refugio en la nostalgia

en la conversacion que nunca existio
en el ultimo adios,
me refugio en tu alegria
en la ultima mirada
la que nunca supo nada,
me refugio en todo aquello que me sigues dando,
en tu amor, en mis recuerdos,
en poder seguirte hablando,
me refugio en tu sonrisa,
tu ultima...
la que nunca tuvo prisa.


SANTI GONZALEZ

Jardines cerrados sin derecho de admisionme

siento perdido en el monte censura
imagenes de cuentos que nadie publicó
un rio en bajada hacia el mar de la locura

No si es musica o ruido organizado
quizás la lluvia empieza sin caer la primera gota
una pagina arrancada de un libro sin tapas
un paseo sobre avenidas prefabricadas
una cara reconocible se cruza en mi camino
un quizas hasta luego ,un adios sin motivo

Si como un pensamiento que se pasa por la cabeza lo expongo
porqué no me callo en este momento.......(Silencio)

EL PERSEGUIDOR DE SOMBRAS

Chico de ayer sin presente

imagen de treintañero de enjuto aspecto

retrato de un acorde que retumba en sus sienes

canción

brillantez oscura

Así se mantiene en equilibrio

Sorprendido por momentos mágicos,

una canción es su momento mágico

en linea ascendente sin descendencia

dialogo poético que descansa en canción

Su Canción

un tesoro por descubrir

un ser intimista en lo pubico

entusiasta de lo intimo

Arranca la maquinaria

rostro rigido y serio de disimulada mirada

así deja fluir notas, notas que son acordes, acordes que son silencio

Canción

se escapa del pentagrama que le vió partir

pentagrama que nunca dibujó

cuerpo hostil que luchó con gigantes.

Y Gigante lo recordaré

como su canción

De Santi a Antonio Vega



ADRIAN MAYORDOMO ORTEGA

Dicen que no encuentro donde estoy por no saber mirar....

Pero no saben que ....

Se me mojaron las alas, se me secaron las ganas,

me abrazan las paredes y el miedo me atrapa.

Queriendo encontrar lo que llevo dentro...

My corazón Ha caído en un oscuro abismo,

en el horizonte hoy el azul se hizo hielo.

La casa del silencio abrió para mi,

Para que andar descalzo sin rumbo,

para que si me mata la pena .

busco refugio a este dolor....

¿Me voy a quedar sin volver a soñar?

¿Me voy a quedar sin volver a volar?




Quiero consumir

Quiero consumir libros
que me ayuden a entender la rabia hacia vuestro consumismo.
Quiero consumir música
que me ayuden a sanar mis sentimientos en la lucha contra
vuestro consumismo.
Quiero consumir cine
que ataque de frente los valores hipócritas de vuestro consumismo.
Quiero consumir amor con mi amor
que me ayude a olvidar la obligación necia de vuestro consumismo.
Quiero consumir amistad
para contar con una mano más en el desafío a vuestro consumismo.
Quiero consumir cerveza y la hierba de la paz
para desafiar las reglas riéndome de vuestro consumismo.
Quiero consumir mis fuerzas en ciento dieciséis palabras
para desafiar la dictadura de vuestro consumismo
eso es todo lo que quiero consumir
no necesito más.

La ciudad



Se suceden mis pies
entre una vorágine de laberintos sin salidas
un golpe seco en el brazo
una boca que ni me mira
unos ojos que me gritan indiferencia
una oreja que bosteza dentro de todo este absurdo
dentro de esta descoordinación de realidades.

Siguen avanzando mis pies
pero no se sienten seguros
se apelmazan de desidia
arriba pequeños rascacielos donde respira la burguesía
abajo
justo tras la suela de mis zapatos
mierda, mucha mierda,
perdónenme
arriba, justo dentro de esos rascacielos,
también mucha mierda.

Caminan mis pies por la ciudad
tropiezan insistentemente
con gajos de felicidad y sonrisas truncadas
humanidad esposada por la pereza
de tener que gritar o tan solo susurrar
palabras que nos identifiquen con la humanidad,
eso es la ciudad
tan solo un espejismo de humanidad
tráfico intensivo de piernas que no piensan
que aceleran su paso
hacia profundas arenas
de obligaciones y de penas,
y más gajos
en esta ocasión de una enferma comunicación
nunca visité un lugar con tanto aspecto a un espectro
personas consumidas por una realidad cotidiana
convertida en una mentira aceptada
panes de apatía y mordiscos de hambre
aceptando el desencanto y las contradicciones
de una vida que parece que es la que nos ha tocado
de una vida tan malograda como aceptada.

La ciudad me produce un desgaste irremediable
de mis sentidos
de mi humanidad
de mi paciencia
de mi esperanza
y atiendo curioso de querer aprender
a las miradas perdidas de tantas personas
caminando juntas pero
fabricando distancias tan distantes
con miedo a rozarse, rizando el esperpento
les recomiendo un suspiro reparador
a tanto silencio atracado por el fracaso de la razón.

Pero también me gusta la ciudad,
cómo me gusta observarla
solo a las tres de la madrugada
cuando las cabezas reposan
en sus almohadas con sueños de egoismo
cuando el silencio es tan sano
que incluso ahuyenta los defectos
de mi negativismo
cuando por fin la incomunicación
recupera su sentido más legítimo
porque estoy yo cara a cara con el silencio
en una ciudad dormida en su propio sueño
así es como me gusta observarla
tan fría y tan callada
a las tres de la madrugada
tan fría y tan maltratada.

Me gusta
me atrae
me persuade
la noche y su soledad
los semáforos aburridos
el oscuro asfalto entreteniéndose
antes de que el sol lo reviente,
me gusta la ciudad por la noche
justo cuando amaga sus dudas
cuando reposa sus miserias
preparándose para el desgaste del caos rutinario
engrasando los misterios
ensanchando sus pulmones
contrariando el tosido del sol
cortejando la luna con poemas de amor
demostrando que el día en la ciudad
es tan solo un oasis de individualidad
y mientras el sol alumbra las miserias del día
la luna ilumina las limpias tertulias de las sombras

La ciudad, una calle, un tranvía solitario,
un tren lleno de gente solitaria, otra calle,
un centro comercial lleno de gente,
vacío de personas que piensen,
otra calle, un adiós, un edificio
demasiado bonito, y el guarda que lo aguarda,
una calle más, un edificio consumido por la vejez
del tiempo, ningún guarda lo aguarda, solo
las telarañas y una mancha de alcohol que
salió de algún borracho olvidado, otro adiós,
esta vez será eterno, esa es
la ciudad, con más pies caminando que
cabezas pensando,
acelerando el paso, atascando los frenos,
desatascando el orgullo, corazones que
corren apresurados, que forjan distancias, que
se encarcelan en su propia sangre, y ahí me
cuestiono una vez más, que no existe mayor
soledad que estar rodeado de tanta gente y
sentirte más solo que nunca, esa es la ciudad,
la ciudad y su soledad, la ciudad
que quizás sea mejor olvidar.




Paco

martes, 5 de mayo de 2009

Ley y leyes

Ley y leyes duermen sin sueño acomodadas en un rincón tranquilo del que no sabemos nada. Son las vértebras de una sociedad de felicidad agónica, que frecuenta la injusticia riéndose de la gente, extendiendo el látigo del calvario para cautivar conductas sumisas, pero consiguiendo una sociedad de ira expansiva, una sociedad de ignorancia intensiva.

Esto es una rueda giratoria sin fin, ley y leyes desmigajan las ilusiones de un pueblo en busca de la felicidad y todos sus rumores, leyes que nos acercan al abismo de una desnudez con matices de desigualdad, leyes en las que ya nadie cree, en las que no se puede creer¿A qué esperan para cambiar este esperpéntico plan?

Ley y leyes son errores paralelos que forman un carril por donde circula el absurdo, la razón con agresiones distorsionadas y la verdad que queda desalojada por un oficio rodeado de tinieblas. Son un maratón de imposiciones caóticas que hacen que para los de siempre todo funcione mal, y debe ser porque en la Constitución, un renglón acabó torcido entre dos sombras mal escritas y ahora siempre alaba lo material y la indiferencia hacia el que se descompone por tener una cuenta bancaria pequeña, demasiado pequeña.

Esta es vuestra propuesta,
cárceles para hacer cumplir la ley, leyes que corren y gritan, hacia abajo nunca hacia arriba, y que encierran y torturan, siempre al que nada tiene, nunca al que poder obtiene, y que favorecen y ayudan, siempre al que más valor material mantiene, nunca al que no tiene, al que nada tiene.

Veamos,

Un hombre llora asustado,
¿Cuál será su dolor?
Duerme entre rejas víctima de un error sin perdón,
Una nueva vida demuestra que ha cambiado,
Pero la ley que calla.

Otro hombre ríe avariciosamente
su mesa llena de contratos basura
le abre el camino hacia una riqueza abultada
salta con ímpetu todas las barreras de las normas,
y la ley que calla.

Un obrero coleccionista de sudores se encierra dentro de su horario,
dispuesto a bajar su mirada para que su mujer
mande palabras con sabor a miel a una hija,
y que calla porque ha caído en la costumbre del miedo,
porque sino perdería su hogar en manos de un banquero,
porque se quedaría sin techo si en casa no entrara el dinero.

Un hombre viola la promesa
de no volver a golpear a la reina de la casa,
será quizás porque aquella denuncia no tenía voz,
y la justicia que es experta en olvidar solo lo que quiere olvidar,
y la mujer que se abriga con los crujidos desordenados de sus huesos,
y la justicia que calla, y la justicia que calla más que nunca.

Ese otro hombre que defiende la ley
que anda orgulloso del peso de su placa,
que vive con un odio inmenso
por un cerebro atrapado en una cárcel de yeso,
que defiende la ley a base de fuerza abrupta,
y la ley calla, o mejor dicho,
es cuando la ley actúa.

Una persona camina entre los contenedores
buscando alimentos con restos de fiebre,
por no atravesar con éxito el puente de sus conflictos,
vive alojado entre la miseria y el olvido,
y la Constitución enmudece,
¿Par qué va a hablar?
No vaya a ser que descubran su mentira.

Mientras un político se aburre de la monotonía
de reírse de la ley sin gracia alguna,
dinero y ambición jugando al boxeo
en ese balcón custodiado por banderas ciegas,
que no se atreven a ver las trampas,
que se callan cada vez que nos engañan,
y la ley vuelve a callar.

Un abogado simula que su trabajo es defender la ley,
Es el eslabón de un pasaje sin final en busca de la codicia,
pronósticos marcados simplemente por el interés,
promesas de un valor rodeado de nieblas sobre su razón,
un abogado que con o sin razón,
convierte una sentencia en un tren sin regreso.

Leyes que permiten hacer del golpe injustificado
Una razón del trabajo bien ejecutado,
La verdad se manipula en el salón de un escondrijo de intereses,
Y cuando destripo mis gritos con tintes de rabia
Avisando que el abuso de la ley se ha saltado la trinchera
De los derechos humanos,
Mi ira queda coagulada justo perdida en la nada.

Esa es la función de la ley, de las leyes,
la ira contra el poder mandan callar,
La etiqueta de terrorismo lleva una sombra demasiado larga,
Estás conmigo o contra mi, es lo único que hay,
Si desobedeces serás un desertor de nuestro país,
Es lo que hay. Lo dice la ley.

Ley y Leyes, balanza del desequilibrio, binomio con tacto de alfileres,
autoridad que apesta a genocidio,
Quisiera saber con qué sentido te dieron vida,
Si para ayudar al rico a justificar su avaricia,
O para ayudar al necesitado a caminar con la justicia a su lado,
Si para impartir justicia o seguir prostituyendo la verdad.
Ley y leyes, si no son para todos iguales,
Si la ley manipula las leyes,
¿Cómo esperan que la gente las respete?

Así que cuando habla la ley, mi lengua prepara mi saliva para que mi voz salga como mordiscos por el aire, si no veo la función de la ley ¿Cómo voy a escoger palabras sanas de dolor?

Ley y leyes, demonio de todos los pobres, ¿Qué pretendes ahí acomodada entre la rutina del que muerde? Eres como una amapola en presencia del desierto, una fuente sin agua, qué bien sabes defender este teatro de títeres con el objetivo desenfocado, dime donde duermes, dime donde duermes, que apalabraré un pacto entre flores con sangre para que las caricias de los billetes no te vuelvan a seducir, para que calles para siempre o hables en nombre de lo evidente.

Ley y leyes que manejan vidas anónimas con el mismo sentido de un espejo sin reflejo ¿Acaso el rio de nuestra sangre dormida crees que no desemboca en un mar de furia? Tened cuidado, tened cuidado, escritores de leyes para noches sin mañanas, porque el mundo que estáis construyendo no es un verbo acabado de rabia, hablará, gritará, enloquecerá, cuando se niegue a seguir siendo una mera exposición de lenguas sin piel.

Ahora soy un obrero de los sentimientos, para que cuando las trampas de la ley vuelvan a favorecer al que más tiene, mi corazón no rode entre lágrimas de desilusión, inventaré los sentimientos que mi alma precise, para luchar una y mil veces contra todas las mentiras de las leyes.

Y para luchar contra las leyes y sus despojos, buscaremos cazadores de sirenas dispuestos a evitar que la verdad quede desalojada por el interés particular; y buscaremos ingeniosos soldados de las palabras para librar una batalla llena de inteligencia, que enseñe a la gente que vuestras leyes son solo el fruto de la ambición y su demencia. Y el arte buscará nuevos actores y escritores, poetas del rockanroll y músicos con pasión, serán agricultores de semillas de ilusión que cierren para siempre los agujeros de esta tramposa Constitución. Será su inteligencia, su trabajo y su honestidad los que desnuden al aire todos los errores consentidos de la ley, de las leyes, de las trampas.

Paco

lunes, 4 de mayo de 2009

Madrugar

A quien madruga dicen que Dios ayuda
pues de mi debe ser que se ha olvidado
porque cuando suena el aparato del diablo
mi corazón pierde el centro de su control
mis huesos son víctimas de daños colaterales
mis ojos se debilitan en esfuerzos que los habilitan
mientras mis piernas no hay forma de que comprendan
cual es esa podrida necesidad de comenzar a caminar
a esas horas, a esos minutos, a esos segundos,
y mi boca
más seca que Almería en pleno agosto
ni habla ni calla
ni grita ni susurra
solo es una presa del sueño
de una hora hecha solo para dormir.

A quien madruga
le vienen necesidades
sobre todo económicas
o quizás religiosas
pero una cosa tengo bien clara
quien puede no madruga.

A quien madruga
espero que no le disguste y que lo disfrute,
porque mi sueño y yo
podríamos narrar una serie de sentimientos rabiosos
que por respeto a las palabras hermosas
preferimos callar,
porque mi sueño y yo
somos educados
y responsables
y es por eso por lo que siempre nos alzamos
cogidos del corazón hasta las diez en punto
después de desmontar el aroma del segundo café
del que mi sueño se queja porque lo amenaza
y lo empuja
y al que yo le abro mis puertas
para poder abrir mis ojos.

Cuando madrugo
me convierto en una persona nublada
soy un único coladero de tempestades
un filtro de infinitas malestades
alejo todas las voces y sus amistades
porque se empeñan en ser un taladro
para mi descanso,
porque mi alma vaga muy vaga
esperando ser la reina del silencio mas manso.

Madrugo y dejo de ser persona
pierdo la sonrisa
creo que se quedó atrapada bajo el calor
de mi blanca almohada,
y pierdo mi humanidad
extraviada desde que comencé a andar
y no contesto porque no hablo
y no miro porque no puedo ver
y no intereso porque no soy interesante
solo cuando madrugo
solo cuando dormir es lo único interesante.

Madrugo y me veo sorprendido
por la hora de la desgana
¿Qué hago yo aquí sacándole puntas a mis pies?
¿Es acaso el horario del reino empresarial
o es la parada del tiempo en un insomnio prolongado?

Madrugar, lo que es madrugar,
solo madrugo para cobrar
para darle sentido al treinta de cada mes
para ser un peón más
en manos de un hombre con un poder tremendo.

Por eso
a quien madruga dicen que Dios ayuda
sin duda alguna de mi se ha olvidado.

Paco



Maldito cazador









Maldito cazador, cuéntame quien fue el otro maldito que te dio permiso para lanzar balas con fuego hacia el cuerpo de quien se siente más vivo que tu.

Cazador, cazador de espantos, cazador de cuerpos vivos, cazador de miserias, cuéntame quien fue el otro cazador de libertades que te invitó a ese juego de destrucción y de muerte muerta.

Quisiera que ese dolor que nace desde la ventana de tus yemas se tuerza en dirección a tu corazón, y que dándote una lección de humanidad, esa bala cargada de trofeos de estúpidas victorias, no te provoque un agujero tan profundo como el que mi primera intención quisiera, para que deje unas pequeñas grietas por donde todavía nade salvándose la sangre, para que puedas sentir eternamente el dolor que ese animal sufre cuando tu sonríes simplemente para divertirte.

Cazador, maldito cazador de misteriosas sonrisas, cazador de muertes humillantes, siéntate durante un solo instante para hacer aquello que no conoces ni que existe, dejar un rincón en tu cerebro para el raciocinio, descansa tu dedo de la muerte para ponerte en el lugar de un ser vivo, y así darte cuenta que la sangre que es roja, sangre es, y que los ojos que se apagan para siempre, ojos son, y que las bocas que no pueden articular palabras, bocas son, y que las almas que no duermen en cuerpos humanos, almas son. Y párate a pensar por un solo instante, si la cadena de perversas intenciones que maneja tu alma te lo permite, que las vidas que arrebatas a la vida misma son de animales con mejores intenciones de las que tu puedas soñar jamás, que las vidas que sacrificas para colgar en la vitrina de tus recuerdos sufren, y con mucho más sentimiento, de lo que tu corazón es capaz de sentir.

Cazador, maldito cazador,
destiñe para siempre las sombras de las armas
no confundas deporte con asesinato
no confundas alegrías con sufrimientos
no confundas fiestas con entierro
si lo que quieres es dejar el cielo huérfano de alas
si lo que pretendes es vaciar el bosque de vida animada
si huyes de tu vida inanimada
no juegues a matar
no te escondas como un cobarde,
no encarceles vidas bajo tierra
ni las cuelgues para el deleite de unos ojos sin luz
no dispares por la espalda a un animal
ni tengas envidia porque vuelen
donde tu no podrás volar
aprende a entretenerte con el sexo
seguro que disfrutarás más
muchísimo más.
maldito cazador, maldito cobarde
basta ya !!!!



Paco

Pesadilla

Las doce de la noche. Me lanzo de cabeza hasta el excitante perfume de las sábanas. Me cuelo entre sus agujeros esperando escalar las fases del sueño hasta que las imágenes sean hechos concretos de mi fantasía, hijas de mi imaginación, madre de esas historias caóticas sin una aclaración lógica. La oscuridad mejor iluminada ha ganado la partida al olvido de los sueños y mis ojos comienzan a correr como borrachos mirando mis párpados de reojo. Comienzo a ausentarme de la realidad, a asentarme en mis sueños, a pensar que no pienso, que quizás no soy yo quien ando un poco tuerto en esa fantasía, que no alcanzo a dirigir el timón de mis sueños, y comienzo a ser consciente que mi fantasía era más libre de lo que yo creía, que ahora no controlo yo mi cuerpo, bueno mi imagen, y si, tampoco mi cuerpo, y comienzo a ser consciente de que estoy soñando.

Esta noche no soñaré con toros que no logro esquivar, no soñaré con un amor torcido que amargue mi salud al despertar, tampoco con un dolor que se clave sin permiso en mis poros enfriándolos hasta hacerme partícipe de un escalofrío corrupto, y tampoco soñaré con mi vuelo a ras del suelo intentando escapar de una plaga de zombies. Esta noche, esta como otra cualquiera, no soñaré con fuerzas políticas y sus fuerzas hipócritas, tampoco soñaré con músicos sin voz, ni con escritores sin plumas, no soñaré con horrores que me intenten convencer que quizás sea mejor no despertar y tampoco soñaré con mi voz apagada gritando para salvar a mi amada, y que nadie me escucha, y que los sudores atraviesan mi frente para dejar mi cerebro helado de terror.

Esta noche he soñado, por trigésima cuarta vez durante este año, que un examen me obligaba a regresar de donde creía ya había escapado. Esta noche soñé que de nuevo las frías aulas que jamás me convencieron volvían a buscarme asilo en su interior mientras yo, obsesionado con olvidar aquella vida de estudios, corría y corría, con angustia en mis labios, con grietas en mis ojos, con agua en mis manos, hacia personas desconocidas esperando ver una cara conocida, esperando encontrar unos apuntes que apuntaran hacia mi salvación, y solo rostros misteriosos a mi alrededor, y solo, solo, esperando conseguir unos apuntes que quizás se borraron al llorar sobre la tinta. Solo, con terror, preso de la distancia, corro y me caigo, me levanto y me caigo, miedo a una cosa absurda, a volver a hacer un examen que ya olvidé, y enloquezco, y enmudezco mi lengua y mis amistades, mis estrategias y mis habilidades, porque no se qué hacer, porque es una pesadilla, que se repite y me arrodilla, al borde del abismo con demasiada prisa, con una curiosa monotonía.

Porque así es mi pesadilla, absurda, irrisoria, uniforme, calculadora, inofensiva, aunque se repite y vuelve, por favor, que me expliquen por qué. Qué pesadilla más absurda. Qué pesadilla con tintes de tragicomedia. Eso no se puede considerar pesadilla.

Las siete de la madrugada. Los latidos del corazón del diablo me despiertan, tengo que volver a la maldita fábrica. Comienza mi verdadera pesadilla.

Paco

sábado, 2 de mayo de 2009

Caminaremos juntos

Luce y reluce el sol
su mirada atraviesa mis ojos
recordándome que ya es la mañana siguiente.
En mi cama
en mi cama
duermen dos personas que se amaron
y se aman como locos,
que se aman como locos
y se amaran como pocos
que su amor va desde la primavera
hasta el invierno,
que juntaron sus fuerzas para hacer flaquear la tristeza
que se entendieron desde un primer momento
en cada momento
momento tras momento.

Amor
caminemos juntos,
soy tu capturador de palabras
el hechizero de tus sentimientos
un alma que no viene del más allá
que solo busca tu amor, más y más,
soy yo,
tu engendro de amor
tu enjambre de besos,
el que siempre pondrá la oreja
para escuchar qué sale de tu boca,
para ofrecerte a ti,
esa mujer que por mi está loca
todo un desfile de comprensión
que tan bien te mereces desde nuestra unión.

Ya no camino sin mi,
ahora viajo contigo
hasta el fin del mundo
hasta la muerte de las palabras y los minutos
hasta donde duermen los ruidos muertos,
primero sin líneas en la piel
luego con arrugas que desafíen al tiempo,
ahora con la claridad de la juventud
luego con el desconcierto de la vejez.

Así caminaremos juntos,
como ahora hacemos,
para demostrar que el amor es superior,
siempre superior
a la tristeza y a la guerra
a los enfados y al hambre
a la mentira y a la muerte,
y sigamos besándonos
para detener el tiempo
para sofocar los sofocos
en un pozo muy muy hondo,
y sigamos besándonos
con nuestros labios abrazados y hermanados,
conspirando contra todos los lloros,
y sigamos besándonos
y sigamos besándonos
para esquivar una vida de amagos
demostrando y aclarando
que el amor es sustitutivo
de los gritos y los alaridos
de la manipulación y la imposición
de la fuerza y del egoísmo.

Y ahora
que seguimos besándonos como dos amantes solitarios
que se olvidan del mundo
cuando sus lenguas duermen juntas,
ahora es cuando debemos enseñar al mundo
que nuestro amor es solo un ejemplo
de como hay que vivir
besándose
respetándose
amándose
caminando juntos
caminando juntos


A María

Cada vez que te oigo

CADA VEZ QUE TE OIGO

Cada vez que te oigo
mi sangre desborda mi cerebro
mi rabia deja de ser innata
mis labios se muerden sin permiso
mi lengua desata sus cadenas
mis palabras adquieren forma
viven
gritan
suspiran
alientan
mi razón y mi ilusión
mi odio y su razón
sin frenos y sin compasión
sin vueltas y sin perdón.

Cada vez que te oigo
mi piel se pone en pie
mi ojos gimen por tu estupidez
mis palabras olvidan ser gentiles
son palabrotas que brotan
en el aire o en papel
en compañía o en soledad
en poemas en internet.

Cada vez que te oigo
mis manos se apretan contra ti
mi estómago se remueve entre destellos de ardores
mi odio encuentra una razón para escapar
para gritar
y para saltar
para animar
y para recordar
que eres solo maldad
que en tu palabra solo vive la maldad.

Cada vez que te oigo
mi libertad se sitúa en un paredón
mis recuerdos se retuercen por el terror
mi sudor resbala por mi frente
mi mujer desea cristalizar la tele
mi madre me cuenta que eres mala gente.

Cada vez que te oigo
seduces la mentira sembrando la ira
mis sentimientos son atropellados sin permiso
me vienen mil insultos para un poema fugaz
mi imaginación te escribe basada en la realidad
y cada vez que te oigo
la prepotencia se hace reina del desorden
de gente perdida sin norte
del Opus Dei y toda su corte
de cruces con sombras de muerte,
cada vez que te oigo
preferiría no escucharte.

Cada vez que te oigo
señor expresidente
me apresuro a guardar un hueco para la esperanza
me impulso a mi mismo hacia la razón de la ilusión
me invento a mi mismo para creer que hay otra gente igual
igual a mi y no a ti
igual a la igualdad
y esquiva tu crueldad
y si no la hay da igual
continuaré inventándome
para que cada vez que te oiga,
señor expresidente
me regresen los sentimientos
que solo en un cementerio desean verte.


Paco