"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

martes, 5 de mayo de 2009

Ley y leyes

Ley y leyes duermen sin sueño acomodadas en un rincón tranquilo del que no sabemos nada. Son las vértebras de una sociedad de felicidad agónica, que frecuenta la injusticia riéndose de la gente, extendiendo el látigo del calvario para cautivar conductas sumisas, pero consiguiendo una sociedad de ira expansiva, una sociedad de ignorancia intensiva.

Esto es una rueda giratoria sin fin, ley y leyes desmigajan las ilusiones de un pueblo en busca de la felicidad y todos sus rumores, leyes que nos acercan al abismo de una desnudez con matices de desigualdad, leyes en las que ya nadie cree, en las que no se puede creer¿A qué esperan para cambiar este esperpéntico plan?

Ley y leyes son errores paralelos que forman un carril por donde circula el absurdo, la razón con agresiones distorsionadas y la verdad que queda desalojada por un oficio rodeado de tinieblas. Son un maratón de imposiciones caóticas que hacen que para los de siempre todo funcione mal, y debe ser porque en la Constitución, un renglón acabó torcido entre dos sombras mal escritas y ahora siempre alaba lo material y la indiferencia hacia el que se descompone por tener una cuenta bancaria pequeña, demasiado pequeña.

Esta es vuestra propuesta,
cárceles para hacer cumplir la ley, leyes que corren y gritan, hacia abajo nunca hacia arriba, y que encierran y torturan, siempre al que nada tiene, nunca al que poder obtiene, y que favorecen y ayudan, siempre al que más valor material mantiene, nunca al que no tiene, al que nada tiene.

Veamos,

Un hombre llora asustado,
¿Cuál será su dolor?
Duerme entre rejas víctima de un error sin perdón,
Una nueva vida demuestra que ha cambiado,
Pero la ley que calla.

Otro hombre ríe avariciosamente
su mesa llena de contratos basura
le abre el camino hacia una riqueza abultada
salta con ímpetu todas las barreras de las normas,
y la ley que calla.

Un obrero coleccionista de sudores se encierra dentro de su horario,
dispuesto a bajar su mirada para que su mujer
mande palabras con sabor a miel a una hija,
y que calla porque ha caído en la costumbre del miedo,
porque sino perdería su hogar en manos de un banquero,
porque se quedaría sin techo si en casa no entrara el dinero.

Un hombre viola la promesa
de no volver a golpear a la reina de la casa,
será quizás porque aquella denuncia no tenía voz,
y la justicia que es experta en olvidar solo lo que quiere olvidar,
y la mujer que se abriga con los crujidos desordenados de sus huesos,
y la justicia que calla, y la justicia que calla más que nunca.

Ese otro hombre que defiende la ley
que anda orgulloso del peso de su placa,
que vive con un odio inmenso
por un cerebro atrapado en una cárcel de yeso,
que defiende la ley a base de fuerza abrupta,
y la ley calla, o mejor dicho,
es cuando la ley actúa.

Una persona camina entre los contenedores
buscando alimentos con restos de fiebre,
por no atravesar con éxito el puente de sus conflictos,
vive alojado entre la miseria y el olvido,
y la Constitución enmudece,
¿Par qué va a hablar?
No vaya a ser que descubran su mentira.

Mientras un político se aburre de la monotonía
de reírse de la ley sin gracia alguna,
dinero y ambición jugando al boxeo
en ese balcón custodiado por banderas ciegas,
que no se atreven a ver las trampas,
que se callan cada vez que nos engañan,
y la ley vuelve a callar.

Un abogado simula que su trabajo es defender la ley,
Es el eslabón de un pasaje sin final en busca de la codicia,
pronósticos marcados simplemente por el interés,
promesas de un valor rodeado de nieblas sobre su razón,
un abogado que con o sin razón,
convierte una sentencia en un tren sin regreso.

Leyes que permiten hacer del golpe injustificado
Una razón del trabajo bien ejecutado,
La verdad se manipula en el salón de un escondrijo de intereses,
Y cuando destripo mis gritos con tintes de rabia
Avisando que el abuso de la ley se ha saltado la trinchera
De los derechos humanos,
Mi ira queda coagulada justo perdida en la nada.

Esa es la función de la ley, de las leyes,
la ira contra el poder mandan callar,
La etiqueta de terrorismo lleva una sombra demasiado larga,
Estás conmigo o contra mi, es lo único que hay,
Si desobedeces serás un desertor de nuestro país,
Es lo que hay. Lo dice la ley.

Ley y Leyes, balanza del desequilibrio, binomio con tacto de alfileres,
autoridad que apesta a genocidio,
Quisiera saber con qué sentido te dieron vida,
Si para ayudar al rico a justificar su avaricia,
O para ayudar al necesitado a caminar con la justicia a su lado,
Si para impartir justicia o seguir prostituyendo la verdad.
Ley y leyes, si no son para todos iguales,
Si la ley manipula las leyes,
¿Cómo esperan que la gente las respete?

Así que cuando habla la ley, mi lengua prepara mi saliva para que mi voz salga como mordiscos por el aire, si no veo la función de la ley ¿Cómo voy a escoger palabras sanas de dolor?

Ley y leyes, demonio de todos los pobres, ¿Qué pretendes ahí acomodada entre la rutina del que muerde? Eres como una amapola en presencia del desierto, una fuente sin agua, qué bien sabes defender este teatro de títeres con el objetivo desenfocado, dime donde duermes, dime donde duermes, que apalabraré un pacto entre flores con sangre para que las caricias de los billetes no te vuelvan a seducir, para que calles para siempre o hables en nombre de lo evidente.

Ley y leyes que manejan vidas anónimas con el mismo sentido de un espejo sin reflejo ¿Acaso el rio de nuestra sangre dormida crees que no desemboca en un mar de furia? Tened cuidado, tened cuidado, escritores de leyes para noches sin mañanas, porque el mundo que estáis construyendo no es un verbo acabado de rabia, hablará, gritará, enloquecerá, cuando se niegue a seguir siendo una mera exposición de lenguas sin piel.

Ahora soy un obrero de los sentimientos, para que cuando las trampas de la ley vuelvan a favorecer al que más tiene, mi corazón no rode entre lágrimas de desilusión, inventaré los sentimientos que mi alma precise, para luchar una y mil veces contra todas las mentiras de las leyes.

Y para luchar contra las leyes y sus despojos, buscaremos cazadores de sirenas dispuestos a evitar que la verdad quede desalojada por el interés particular; y buscaremos ingeniosos soldados de las palabras para librar una batalla llena de inteligencia, que enseñe a la gente que vuestras leyes son solo el fruto de la ambición y su demencia. Y el arte buscará nuevos actores y escritores, poetas del rockanroll y músicos con pasión, serán agricultores de semillas de ilusión que cierren para siempre los agujeros de esta tramposa Constitución. Será su inteligencia, su trabajo y su honestidad los que desnuden al aire todos los errores consentidos de la ley, de las leyes, de las trampas.

Paco

1 comentario:

  1. AAMEEEEENNNN!
    Griegos, Levi Hutchins, Da Vinci.... simpaticos capullos que con sus inventos, nos hicieron la vida mas llevadera...pero...¿a todos? NOOOOOOOO, puede que al Usp si, pero al trio que le saco todo el jugo mas dulce a estar en el paro, desde luego que NO.
    La Moniky

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