"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

domingo, 26 de julio de 2009

Anatomía de un Adiós.

Desde la distancia nos dijo Adiós.
El tiempo se deterioró.
La vida se paró.
La mañana equivocada se alzó
Sobre sus ojos azabache
Que hartos y saciados de
Un dolor inagotable
Quisieron bajar la persiana
Esta vez para siempre
Esta vez desde Muerte.

Conservo un viejo recuerdo
De ya diecisiete años
Donde imagino un chico
Con una ecuación por
Resolver,
La de la vida
Y sus soledades de
Noche.

Hasta donde mis recuerdos tienen permiso
Avisto un chico alegre y tímido
Y no creo que guardara un cajón
Para un adiós tan prematuro
Pero seguro, seguro,
Que le creció ramificado
Entre selvas de desilusiones
Y lluvias de desamparo,
Y por lo poco que puedo saber
Se que se lo bastante
Porque un adiós tan distante
Solo lo conduce un corazón
Renqueante.

Se que su intención fue salir volando libre
Abriéndose camino entre los hilos del aire
E imagino un hormiguero de tortura
Silenciosa en su cerebro,
Y vislumbro un mundo callado
Que no quiso saber de la profundidad
De aquel pozo sin agua,
Y deduzco que comprar un billete con prisa
Lo llevó equivocadamente a ese otro mundo.

Pensando cómo pudo llegar a zarpar
Imagino que el charco de lágrimas
Tuvo que ser algo más que inmenso,
Un preso del dolor eterno se convierte
En una nube de lluvia infinita
Y supongo, solo supongo,
Que cuando se secó por fin la nube
En ese corazón sin lumbre
Se dio paso a la muerte
Aquí en el circo de la vida.

El mundo no comprenderá por qué se despidió
Y él no entenderá por qué nadie le escuchó
Un enredo de emociones inválidas
Pueden desgastar cualquier alma.

De todas las opciones eligió viajar,
Dejar de comunicar, dejar de llorar,
Bailar al otro lado del espejo,
Vernos llorar, vernos hablar,
Y cautivo por la desesperanza
Nos dijo Adiós sin más.

Escucho voces que dicen
Que se trata de una decisión libre,
Pero yo les cuento, y les narro,
Y les ofrezco otra visión
Que cuenta, que narra,
Que su decisión no fue libre
Porque Pena, Tristeza y Desamparo
Son jinetes demasiado trágicos
Son bocados rocosos
Que se comen de tu alma un trozo,
Y otro, y otro,
Hasta que no queda restos
Ni para que jueguen los gusanos,
Y no fue libre en su decisión
Porque Pena, Tristeza y Desamparo
Arrastran la libertad hacia un
Destierro sin final,
Y caer en sus garras
Es como arrodillarse ante
Un machete sonriente
Con la boca cosida a latigazos
Y el corazón ahogado en un
Simple vaso,
Y no fue libre su decisión
porque ese arranque de desesperanza
Le atravesó sin piedad y sin reacción
Cegando el camino
Donde florecen las opciones.

Y mientras nuestros recuerdos lejanos
Intentan ejercitarse y subir a la luz
Esperando que descanse de su terror
Mandándole todos los abrazos
Que aquellos tiempos nos dejó
Nacho nos dijo Adiós
Como el que ya no vive
Como que ya no vive.


A Nacho.

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