"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

martes, 4 de agosto de 2009

A la especie humana

A la especie que me dio la vida
la que me quita el planeta,
A la especie que no entiende la vida
la que busca vida en otros planetas.

Si, hablo contigo,
especie de altares de calambres de enjambres
vamos a colocarnos
cara a oído
labio a ojo
boca a oreja
como sea
pero dígnate a escuchar ya.

No pretendo que esto sean
voces de humo
ni palabras en cavernas
arrepentimientos falsos,
no pretendo
hablar por hablar ni,
sentir por sentir ni,
ser cólera enrarezida...

Simplemente deseo introducir
en la última botella del planeta
esa carta con palabras tildadas
de optimismo
y lanzarla mar abierto,
mar adentro,
para que llegue hasta la sombra
del horizonte o ,
hasta la cima de un esperanzador
monte

y que frene sin contemplaciones
esta tormenta borrasca ventisca
de incertidumbre
que tu, como especie animal,
como loca, como amante voraz
que todo devora
que la paz demora
que todo destroza
que a la Natura destrona,
que tu, como especie animal,
has conseguido implantar
plantando plantas muertas.

si es que todavía quedan
sangres sueños y hambres
de paz, de vida, de aire,
espero que abras los ojos
y descompongas tu afilada sonrisa
con la intención de no matar
ni al mar ni a su brisa
ni al sol ni a su sonrisa
ni a la noche día.

Te habrás dado cuenta ya
que los bosques son insobornables
que la selva respira en tus pulmones
que los vivos y los no vivos
son un perplejo suburbio
que no aguantará mucho más
en su ghetto sucio y oscuro.

Tu, que como especie animal
lames la raíz de la vida
sin embargo
brindas con el demonio
copas de veneno
de dolor eterno,
estás a tiempo de descubrir
que sin montes bosques selvas
mares ríos y personitas,
que sin paz humanidad
y su fresca llovizna
no iremos a ningún escondite
se esconderán las sombras
rugirán los ladrones del tiempo
nos quedaremos manos vacías
o peor
manos manchadas de sangre
nos quedaremos Nada
ni aire ni luz ni alma
porque ese afán descontrolado
de controlarlo todo
de pisotear de cualquier modo
destruirá este planeta
quién atrapado por la desazón
del fracaso
nos besará mordisco a mordisco
terremoto a terremoto
asfixia a asfixia
tormenta a tormenta
lágrima a lágrima
basta a basta
y amarrado a su último
átomo revuelto
el planeta te dirá
Basta Ya, Ya Basta...
no aguanto tu latido
húmedo y frío
tus ojos
lejos y vacíos
tu corazón
viejo y rancio...

Y pensará este planeta
que mientras en los
dominios de tus demonios
se siga sembrando el
odio descorazonado la,
sordera irracional la,
destrucción descomunal,
que mientras se sigan
fusilando selvas
ahorcando bosques
mutilando oxígenos
secuestrando animales...
tan solo te quedará
el viento perdido,
que esperemos regrese
llevándose todo lo podrido...

Aunque el planeta habrá dicho:
Basta Ya, Ya basta.

Paco.

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