"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

lunes, 26 de octubre de 2009

Háblame despacio

Háblame despacio
que hoy he tomado un trago atragantado,
háblame despacio, que siento demasiado deprisa,
corruptiblemente depresivo, cuéntame,
ardientes tus palabras como siempre,
que este aire será un mar abierto
para mis palabras de amor,
que a este cuerpo le seguirá siempre
algo más que el temblor de su propia sombra,
que la muerte vendrá precisa y asombrosa
pero estaremos preparados para
hacerle amistades aunque escondamos el odio
que le preparamos a partes iguales.

Háblame despacio y dale pan a esta boca,
un respiro para el desfallecimiento,
enséñame una vez más,
brazos abiertos y ojos claros,
que la paz es otra cosa distinta
a un militar sombreando una bandera,
por muy blanca que nos la tienda,
enséñame que nuestro pequeño mundo
de conversaciones sin sables
no perecerá en un vacío disperso,
enséñame a mentir para entender la verdad.

Háblame despacio, amor,
que esta plaga de bacterias humanas
no hacen más que desarrollar nuestras defensas
ante la vida, y juntos
contrarrestaremos a los vaivenes del cielo encapuchado,
de la depresión turbia,
y juntos desmontaremos la desgana.

Háblame despacio
y yo me tenderé en el suelo
no a tomar el sol
tampoco a jugar ser muerto
me tumbaré boca arriba en el techo de las hormigas
a contar cada una de las estrellas
con las que cada noche brindamos y fumamos
nuestras historias cotidianas
para imaginar que en cada una de ellas
se oculta un planeta distinto a este
en el que todavía queden especies para soñar
y ganas para ayudar.

Háblame despacio,
que tenemos que detener el vagón
de la pasajera desesperación
asegúrame que
nos quedarán labios para besarnos
cuando seamos cenizas
fírmame con tu mirada blanca
que tan nítida sabe mirarme
que buscaremos juntos
ese otro mundo de paz y amor.

Paco

1 comentario:

  1. Lágrima que baña mi rostro, imposible sentirse impasible antes cada una de las letras que mis ojos puedes recorrer al mismo tiempo que mi corazón late con tal magnitud que es imposible no amarte como te amo.

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