"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

lunes, 26 de octubre de 2009

Tren sin palabras

Marcha el tren a velocidad rauda
Las casas enmudecen en el reflejo de las ventanas
Sin tiempo alguno para gritar adiós
De vez en cuando alguna parada
Ofrece una nueva oportunidad
Para que todas esas personas
Yo incluido
Nos apalabremos
Pero las palabras se observan igual que las casas
Heladas, enmudecidas, escogidas
Se han marginado ellas mismas
Ante tanto horror callado.

El tren nos dirige a algún escondite
Qué boca será la primera en
Alertar lo nocivo de este vacío
Nada
Nadie quiere hablar
Asientos ocupados por la desesperación
Personas con síndrome de sardina enlatada
Que esquivan las miradas
Todos anhelan ocultar sus problemas
Y las casas siguen en silencio
Vivas con sus historias
Muertas vistas desde dentro
Y las palabras, y el día,
Que nos lleva en este vagón del ocultismo
Hasta un desfiladero de órdenes
Un calendario preciso
Un horario fijo
Trabajen, trabajen ustedes,
Pero no olviden que la palabra se inventó
Para descuartizar el silencio
Para hilar las penas de las almas
Para comparecer ante la hora callada
Y hacer que este tren
Además de correr a velocidad fija
Transporte personas que comuniquen mundos,
Pero tranquilos,
Si tanta prisa tienen ustedes
Otro día se hará la palabra
Mientras tanto
Trabajen, trabajen ustedes,
Pero si siguen disimulando las palabras
En este tren
Que sepan que además de sardinas
Se sentirán

Como peces en pecera.

Paco

2 comentarios:

  1. nostros espero, que almenos y aunque solo sea de vez en cuando y aunque nos sintamos como peces, pero no en pecera, sino a contracorriente!

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  2. Siempre seremos peces a contracorriente, de eso no cabe duda!!
    Paco

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