"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Un número más

I. La mañana

Se despierta con el sueño harapiento
sucio de roces deformes
averiado por la intranquilidad
de dormir junto a la bestia
su aura rizada por el miedo
de cálida apariencia brisada
es llanto irremediable
que golpea los nudillos de
su alma.

Se levanta y desayuna miedo
entre cafés con aroma a
soledad angulosa
mientras la bestia descansa
entre las paredes abruptas
que dieron paso al
sexo descuartizador.

II La media mañana

Es la hora del desangre sin piedad
se alza el monstruo
simiente de delirios y de dolor
se alza entre alientos mordientes
y una simple mirada asesina
que amordaza los bellos labios
de la mujer que olvidó
besar con amor.

Ella ancla sus ojos
en un aire abúlico sin oxígeno
como el viejo y oxidado barco
que sabe que no puede zarpar
y comienza así en sus ojos
el transitar de viñetas grimosas
que día tras día
dibujaban sus mutiladas pupilas
cada vez que la bestia
la callaba sin hablar.

III La tarde

Envenenada la esperanza
de saborear una libertad utópica
los labios arrugados
de quien nunca besó con amor
y la lengua asesina
de la bestia borracha
volcaba sobre la mujer
una estúpida furia
en pro de sentirse
hombre o quizás
poderoso.

Ella muda presa del silencio
sueña con derretir los barrotes
de la jaula en la que vive
pero en el espacio
donde Dios olvidó mirar
no hay llaves para abrir puertas
y se apaga sin luz ni alma
la última mirada
de una mujer
que ya no se reconoce
mujer.

Llega la hora de dormir
¿Nacerán nuevos sueños?
Se acaba la tarde
pero también
se acaba la vida.

IV La noche.

La mujer está muerta.
Nadie se ha enterado.
Lleva años avisándolo.
Nadie se había enterado.
La denuncia calló.
Los vecinos callaron.
Los amigos abandonaron.
La familia calló.
La mujer está muerta.
Mañana la entierran.
Pasado mañana
será un número más.

Paco

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