"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

martes, 15 de diciembre de 2009

El Hombre en la luna

Como el "Hombre" ya había subido a la luna
yo no quise ser menos, suspendido sobre
el caótico alboroto de mis sueños
así es como se sucedieron los hechos
de mi llegada a la esfera enigmática.

Una noche mientras cenaba estrellas
inauguré una nueva sensación
que trepó sin tregua
desde mi corazón
hasta los ávidos parajes de mis
impulsos.

Remé cortando el viento
y construí fantasías íntimas
para llegar a besar
los mismísimos muslos de las estrellas.
Desde allí arriba
siendo una simple hormiga
con las lentes de dios
descendí hasta las fronteras agujereadas
de una luna
que parecía vieja y cansada.

Extraje todo mi repertorio de amor
para entablar minutos de cordura
con esa vieja amiga
celeste enigma
desde siempre
y estirpé mis remordimientos asesinos
y mis secretos inconfesables
y a lo largo de un
tiempo maravilloso
intercambié sensaciones
con nuestra querida amiga La Luna.

Todo se murió
cuando el penetrante olor
a fósforo muerto
a luz asombrada
a invasión ilegal
se cruzó en medio de la conversación
y tuve que regresar
al hogar de mis sueños
porque aquella parcela de
la luna
ya estaba vendida
a un multimillonario
amargado y aburrido.

Paco

No hay comentarios:

Publicar un comentario