"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

jueves, 28 de enero de 2010

El escondite

No existe escondite más certero
que dormir bajo el tejado
de tu corazón
agarrarte en la oscuridad
arrancándote del aire que nos separa
y estrechar tu amante cuerpo
como si fuese el último segundo
de nuestras vidas.

Paco

El eterno incomprendido

Caminaba oscuro bajo la lluvia
el paraguas aguantaba su cuerpo
arañado por el odio de la lluvia
pero su sonrisa
navegaba de lado a lado
de su simétrica boca
recordándole que perdido
justo en medio de la soledad
conseguía perder la pista
a todos esos idiotas
que se creen ciudadanos
de una sociedad de verdad.

Paco

miércoles, 27 de enero de 2010

Lo que espero para mañana

El calor sofocante del café vence
estimulado por su melancólico aroma
los agrios puñetazos que estos 5 grados
descargan con suma violencia
sobre mis agujeteadas piernas.

Escribo iluminado por la luz
del beso que despidió horas
despiadadas y desentonadas
que se, me alejan de su enfoque
pero se, me bailan con mi niña.

El tren de las hora sin rumbo
avanza sin frenos
hasta ese nuevo apasionado encuentro

entre tanto escribiré hojas sueltas,
discutiré con pañales de grito atroz , y
jugaré a rastrear detalladamente

las frias mejillas del suelo.

El baño llegará seguido de
un nuevo cuerpo, y las luces
artificiales y soñadoras

conquistarán nuevas noches de esperanza.

¿Qué espero en mi apacible lago
de sonrisas que pocos comprenden?

Ser simplemente mañana
igual de pobre
si con ello soy también
igual de feliz.

Paco

martes, 26 de enero de 2010

Va muriendo

Va muriendo el ayer, las aguas
turbias, los recuerdos esclavos
de la tortura mental, va muriendo
la rosa ahorcada, el silencio impuesto,
el jardín solitario como salón,
la mugre, que cubre tus manos
de miserias,que se instala en tu
cerebro atascando el pensamiento,
la mugre, que va viéndote viejo
y aislado, asesino y diezmado,
la mugre también muere.

Va muriendo el oxígeno, se va,
no puedes estrechar más paredes
para salvar al gusano que habita
en tu interior, va muriendo
la pompa de jabón de espinas,
el dolor de muchas madres,
va muriendo cual hoja presa
de la furia del otoño,
va muriendo el sapo que
tiembla en las cloacas de tu
corazón, muere sin lengua,
vanidoso y orgulloso de matar
en lugar de amar.

Va muriendo la luz, y se cierran
tus ojos, se acabó el teatro,
se acabó la grotesca fragancia
del silencio, la cima cubierta
de cuerpos perdidos, podridos,
va muriendo por fin,
el dictador exiliado,
el carnicero con licencia
para cubrir el fondo del mar
de cuerpos inertes,

va muriendo, gracias al tiempo,
un asesino más.

Paco

Muerte lenta

El cielo perdido en tus manos
los gusanos engordados
en la punta de tu espada
sangran la sangre
de las mentes descubiertas a tu
espiritualidad
las ovejas mueren, lentas, con
sus bocas tapiadas y sagradas,
mueren a
la sombra de un árbol envenenado
mientras la verdad
se venga
silenciosa y paulatinamente
oxidando las cruces
que mueren
sin opción a un último
gemido.

Paco

Adios

Adios, palabra de la nada
que oscurece mi sombra,
palabra que malgasta mi ánimo
que me esconde entre los
barrotes de mis susurros
de mis vertiginosos miedos,
Adios, palabra del escondite
que me deja envuelto
en un enjambre de lágrimas
que deja mi descafeinada alma
justo al precipicio del desastre,
Adios, palabra con la que
no me hablo
desde que me abandonó la soledad,
estás lejos, muy lejos, Adios,
para nadie quiero un adiós
me conformo con un
hasta luego.

Paco

Amar cada día

Esto no es un poema
tampoco una declaración de amor
porque mi amor ya está declarado
y anclado
al corazón que tan bien
supo darle vida a mis labios
y otorgó de miradas indeformables
los ojos que parecían vencidos
en el pantanoso amanecer de la soledad.

Esto que lees ahora mismo
pretendo que lo hagas tuyo
que estreches la mano al aire limpio
y amplíes los pulmones de tu amor
que recuerdes con el tono adecuado
que tu amor es tu vida
y que con ese principio
llegarás al final
de tus sueños.

En mi caso
el templo perfumado de su suave cuello
la imagen incorruptible de sus
brazos cercando mi piel
su voz, dulce y cántica
sobre las posadas de mis oídos,
y sus besos
derrame de amor sobre las heridas
de la necesidad de ser besado,
sus besos
que acumulan continuas primaveras en Corazón
y desempañan los ojos grises,
sus besos
que lo son todo
me recuerdan que no existe
día alguno
sin que mis labios tengan que
susurrar un templado y cariñoso
“te quiero”.

En mi caso
que soy víctima del amor
bien alimentado
os puedo asegurar que

amar cada día
a la persona que amas
es un ejercicio de amor
que mantendrá en forma
tu relación.

Paco

domingo, 24 de enero de 2010

Ahora son otros tiempos

De niño el aire corría sobre
el tiempo, embrujado
por la angustia de quien
se sabe preso de una mentira
y temeroso
de un castigo violento y eterno.

Voces y sombras con los pies
descalzos, adultos
que vivieron un reloj de
cruces, templos, y
mensajes cifrados
para desgastar los múltiples
dominios de la libertad
hasta una pura esencia
esquelética de
órdenes que imponen el rezar.

Ahora son otros tiempos, el
miedo ha cruzado de acera
con la velocidad con la que
las almas se liberan del desgarro
de sus grilletes

las cruces se desinflan
distendidas en el sepulcro
de su gris agonía,
porque ahora
cada vez es menor el número
de esclavos
y mayor la cantidad
de mentes sueltas.

Paco

miércoles, 20 de enero de 2010

El trabajo

Feroz invención, de piedras sobre
corazón, de robots como caminantes,
de ejércitos de piezas en el mundo
manos, de arrugas en los ojos
inmóviles en su cárcel de
cuatro metros cuadrados.

Gira la monotonía, partiendo los
ojos en miradas pobres, caídos,
mordidos por las caries de la muerte,
la indiferencia sobre la vida
de esta concentración de mentiras
y de esclavos que producen majestades
en personas que son simples iguales.

Maldita la imaginación del
que compra vidas a precio
de pez callado sin lengua
y las vende al vertedero
del tiempo muerto
rodeado de máquinas directoras
de los golpes de corazón
y que entierran los sueños
de quien compra muerte
a precio de eslabón laboral.

Siguen disfrazados los siglos
a precio de peón esclavo
el silencio es el arma de destrucción
de las bocas que nacieron para hablar
y callan como ilusiones devoradas
por el compromiso de pagar
con sus miradas perdidas en
cristales de barro
acumulando vidas silenciosas
sobre un aire enterrado
sobre un ataúd de producción.

Paco

domingo, 17 de enero de 2010

Monstruos

Que le sucede a esos cuerpos
que dejaron de ser humanos
para transformarse en monstruos
de mal ver
donde fueron sus venas de vida
que ahora entierran niños y niñas
sin temblores sin remordimientos
sin otro objetivo que poner al amor
una efectiva y explosiva mina.
Corazones enfermados por el
escorbuto, malalimentados
de odio y de venganza,
saltan perros desde la oscuridad
hasta los rostros del miedo
y un cuchillo sin sombra
alarga la muerte hasta la
garganta de quien se acerque.
Son ejércitos que fabrican muerte
bombas que trizan los cuerpos
balas que encuentran su cementerio
entre carnes y huesos
de mal recibo
y planea sobre el cielo
un avión militar de estridente
sonido, de oscuro empleo,
y un rey aplaude el pájaro con bombas
y unos trajes verdes aplauden al rey,
a las balas, el crecimiento de
cementerios, con sus cruces,
con sus ratas, con sus caminos
sobre rosas viejas y de pasillos
invadidos por el ineficaz
susurro de los muertos,
con sus huesos podridos,
con los nombres de niños,
y sus fotografías que rompen
los ojos machacados por el
martillo del dolor,
y sigue aplaudiendo el rey
que se autoproclama militar
de un mundo que busca la paz,
y mi cuerpo que
no es nada más que la sombra
de un objeto en una sociedad muerta
no deja de preguntarse
¿Cuando dejaron de ser humanos?
¿Cómo se transformaron en monstruos?

Paco

Dias

El polvo cae sobre el tiempo
lo cubre de átamos sucios y
tramposos que envejecen
la suave piel de las mañanas,
hoy es día para muchos
para los que conservan fuerzas
de despegar corazones, pestañas,
hoy es día para quien resiste ser
devorado por el olvido, por su
desprecio, por la tempestad
de la desazón,

hoy es día para los vivos
noche eterna para el eco
pulmonar de otros.


Pasa otro día, con el mismo
temploso caminar de quien
sueña ser silencioso, mar
en calma, ser un segundo dentro
del mismo minuto, ser algo
envuelto en la misma nada.
Pasa otro día
sin apenas darme cuenta
que soy 24 horas más viejo,
más mismo, más este pobre
feliz, tan simple como

un blanco pellejo ante la
furia e inercia de los
radicales libres
que me llevan a verme
arrugado en un futuro lejano,
y el polvo
que sigue cubriendo los
diversos ángulos de muchas
vidas, de sus vías y sus días,
en mi se marcha con la misma
facilidad con la que se abre
tu boca para besar mis labios
y los días pasan
como sintonía perfecta entre tu y yo
como recuerdos que no hay que fregar
que se mantienen limpios y vivos
porque el hoy es invencible
tanto como mis ganas de besarte
tanto como mis ganas de anidar
un nuevo día.

Paco

sábado, 16 de enero de 2010

Futuro

Presente vivo, sombra ronca
del ayer muerto, presente
que vuela como mariposa
enredada entre la niebla
agrietada del futuro que vendrá.

Presente caminante, arroja
fuego sutil por su histérica
boca que se alimenta de
esperanzas futuras.

Presente vivo, aquí y ahora,
el camino nos llevará quien
sabe a qué cueva,
a qué dolor,
a qué amor,
a qué sombra
enigmada por a saber
qué estrella,
lo cierto, es que
el presente está vivo
y el futuro es simplemente
la sombra furtiva
de un campo de posibilidades
por manejar.

Paco

miércoles, 13 de enero de 2010

Reflexiones desde mi burbuja

Invito a las palabras, tras una
célebre cena mediada por la
tolerancia, a descubrir los sueños
de mis espumosas ideas

he aquí, aquí que pueden
hablar hasta los muertos
que esperan en fila
su momento para descubrir
sus heridas

he aquí, este amplio descampado
de flores multicolores
que hace esta mi vida
amena éxtasis por mis venas
y digo

que es posible la escalera humana
en posición horizontal, de forma que las
ventanas observen el latido del sol
desde el mismo desinteresado
horizonte
y las gargantas no se mueran
con sed de agua
con sed de palabras.

Se aprecia desde esta burbuja viva
sombras felices con sus destinados
cuerpos, sin sueños de invadir
espacios ajenos
cuerpos de otros extaños genes
sin ganas de conquistar
sonrisas que nunca le pertenecerán.

Y esta burbuja, de sueños quijoteros
y de contínuas vivencias fértiles
también se asienta sobre
cuerpos de carne y hueso
sobre venas de sangre roja
sobre besos de belleza armónica,
simétrica, rítmica,
sobre realidades de
días monótonos.

Y si alguien no lo cree
que no olvide el aire de sus pulmones
y que sople con los ojos abiertos
hasta encumbrarse dentro
de su propia burbuja.

Paco

martes, 12 de enero de 2010

Ojos para definir

Ya no existen miradas lejanas, se
pierde en la nieblina disimulada
las caricias de los ojos, que
como visiones empujadas
por el abrupto embrujo del viento
se convierten en caminantes
sonámbulos sobre el teatro
que cada uno inventa.

Ya no quedan ojos para mirar
tan solo faros de un mar
sin barcos, sin oleajes
que despierten la sangre
de su letargo envenenado
hasta alzarla al reino
dormido de la cabeza,

y con el teatro, con el teatro
de cada uno de nosotros
se observan las realidades que
permitimos vuelen como aves
pero si defines tu propio
concepto de utopía
observarás realidades con alas
de águila, dispondrás
de ojos propios, sin cárceles,
y sobre todo
tu mirada volverá a darle vida
a tu propia capacidad de
decisión.

Paco

martes, 5 de enero de 2010

Me gustaría ser Dios

Me gustaría ser Dios
para inventar ojos que traspasen el aire
y disparar miradas de amor con la misma
velocidad con la que el
corazón se mueve.

Me gustaría ser Dios
y ver el amanecer desde mis pies
pisotear el odio que se me escape
y cultivar lazos de amistad
que vayan más allá de unos
huesos rotos
por la libertad en cautividad.

Me gustaría ser Dios
para mirarme en el espejo
y avergonzarme en un rostro
sin perdón
plantar bosques de humanidad
en los cementerios del corazón
y darle vida a los muertos
para que los vivos se sientan
vivos.

Me gustaría ser Dios
para enviar a los Reyes Magos
donde no les da la gana ir
enseñarles la variedad de niños
niños rotos por el silencio
niños rotos en la eternidad.

Me gustaría ser Dios
para crear otro mundo
para los invisibles, para los soñadores
un mundo paralelo sin hambre
un mundo libre sin dioses,

por eso me gustaría ser Dios
para poder suicidarme.

Paco

domingo, 3 de enero de 2010

Amarte a ti misma

Rotas las olas en tus caidos ojos
sobre el arenisco acantilado
de tu rutina rumiada
por visiones de infidelidad,
te has agarrado a las maletas
que te llevan a una nueva vida
como paloma mensajera
en busca de una nueva carta
firmada por puño y letra
del señor Amor,
te desahogas entre lágrimas
y tus implacables ganas
de vivir
de vencer
las oscuras manchas del corazón
te llevarán a restar valor al
dolor
y si de nuevo el amor
llega disfrazado de papel de lija
rasgando e invadiendo
hueso a hueso
cada emoción de tu cuerpo
estarás preparada
para reconocerte en tu mirada
para saberte libre
y sobre todo
por ti misma
amada.

Paco.

La respuesta del cadáver

Cada cadáver guarda su propia teoría acerca del motivo de su desconexión con la vida. Cada cadáver tiene su propia opinión y charlotea con el silencio para recordar que su espíritu surca otras dimensiones.

Pero aquel cadáver, ese que miraba hacia los asombrados ojos de los expectantes transeuntes, se había quedado sin respuesta alguna. Sus labios tiesos, dotados de muerte injusta, de palidez carnosa, lloraban impotencia por no poder contestar. Permanecía ya cinco minutos en silencio, cubierto por una blanca tela que difícilmente escondía el terror de una muerte prematura. La boca del cadáver había quedado entreabierta, como queriendo gritarle al aire lo que no le dejaron decir, como si todavía quisiera expulsar sus últimas palabras al viento, su última muestra de seguir vivo, su última respiración que quedó atragantada entre las vértebras de la fuerza.

Su sangre, roja como su mismísimo corazón, comenzaba a helarse, glaciales de espantos y travesías de impotencia encarceladas ahora bajo un cuerpo que devorarán los gusanos muy gustosamente. Jamás volverían sus ojos a verse atropellados por la ilusión de la vida, y todo, y todo, porque el cadáver había perdido su respuesta, o mejor dicho, su respuesta quedó presa justo en medio de la nada.

El cadáver permanecía quieto, como todo buen cadáver, e inquieto porque no tuvo la opción de responder a la pregunta que el Gurdia Civil le hizo. Todo fue rápido, tanto como la luz que se marcha para siempre al apretar el interruptor, de la luz, claro, pero el interruptor que apretó el Guardia Civil fue el meditado aliento de su gatillo.

Y es que todo fue rápido. Una calle solitaria. Un Guardia Civil poseido por los retorcijones de sus tripas que se veian empujadas por un odio incontrolado. El chico con las manos expuestas al aire. Con una mirada perdida. Y de repente la voz del Guardia Civil, "¿Quien va?" preguntó el hijo del demonio, y antes de que el chico pudiera contestar, una bala orgullosísima de transportar y atravesar odio a través del aire, una bala que cruzó las partículas invisibles de luz y que descuartizó rios de átomos a su paso, se instaló en la frente del chico que pasó a ser cadáver, y que se tuvo que tragar las últimas palabras que iba a decir: "Estoy trabajando". "Estoy trabajando" quiso decir el ahora cadáver, el ahora otro invisible, pero la respuesta del cadáver, no llegó a salir jamás de su boca. Y la teoría del cadáver fue que "a uno les toca morir, para que otros vivan bajo la capa del miedo".


Paco

viernes, 1 de enero de 2010

22 horas de resaca

22 horas de ojos taladrados por las
expansivas ondas del ardor
22 horas en una isla desierta
sin palmeras ni arena
sin agua y sin sentido
un vuelo fugaz atado a mi sonrisa
que hoy dejé en casa
amordazada a la pata del sofá.

22 horas de hormigas perturbadoras
sobre mi sangre endulzada de vodka
no llego a recordar las conversaciones
de una noche de piernas rotas
que contaron historias milenarias
de corazones para todos los gustos.

22 horas con la envejecida punzada
de este telúrico nido de abejas
instalado en mi sufrido hígado
22 horas se avecinan
con voz brusca y suicida
y lo peor es que nadie me escucha
ni me toca, ni me habla
aislado en mi propio laberinto
que ayer acepté sin dudas
del dolor físico que tanto
cuesta derrotar.

22 horas seguidas
escuchándome a mi mismo
mis pensamientos roncos y
desprovistos
de cordura y de salud
conseguirán que
esta cordillera catástrofe
me acerque a las inmediaciones
del infierno
así que aguantaré
22 horas de prisiones físicas
de tormentos acordados
de distancias enloquecedoras
de luchas enriquecedoras
para cuando
regrese a mi hogar
derrotar este cementerio
de respiraciones afónicas
con una gran sonrisa
y un beso de mis labios
sobre las mismas arterias
de la espuma
de ese espléndido café con leche.

Paco

Los sueños son

Es absurdo querer desnudar los sueños, lo se, pero lo vuelvo a hacer. Atravieso el tiempo con el ácido enfurecido de mis ojos y marcho hacia delante golpeándome contra la inmensa nada. Tener el todo de la nada me enseñó a soñar y aprendí que los sueños también instalan habitaciones en la oscuridad para convivir con uno mismo. Claro que los sueños sueños son, por supuesto, y precisamente por eso vamos a soñar, precisamente por eso, me rio del absurdo.

Si cojo un libro entre mis debilitadas manos, sueño. Si me enredo entre los labios que dan de beber agua a mi corazón, sueño. Si me marcho a la cama con la satisfacción de haber vencido a la desilusión, sueño. Si me alzo con las energias renovadas y con las cicatrices del odio esterilizadas, sueño.

Si creo que en el mundo todavía no está todo inventado, sueño. Si veo tras las cortinas de mis ojos un escenario diferente, sueño. Si creo que puedo coger al agua con mis manos y silbarle poemas esperanzadores, sueño. Si te miro a la cara y veo toneladas de amor tras tus ojos verdes, sueño.

Porque soñar soñamos. Y los sueños se hacen realidad. O quedan en el olvido. O se reinventan. Incluso otros se pierden en la distancia Pero por favor, que no me digan que los sueños sueños son, y ya está. Que para venderme fracaso y derrota, tan solo tengo que encender el maldito televisor y estoy harto de sentirme una pelota de frontón aplastada constantemente contra una pared verde y muda. Pero soñar, vamos a soñar. Porque los sueños, queridos amigos, son algo más que sueños.

Paco