"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

viernes, 1 de enero de 2010

22 horas de resaca

22 horas de ojos taladrados por las
expansivas ondas del ardor
22 horas en una isla desierta
sin palmeras ni arena
sin agua y sin sentido
un vuelo fugaz atado a mi sonrisa
que hoy dejé en casa
amordazada a la pata del sofá.

22 horas de hormigas perturbadoras
sobre mi sangre endulzada de vodka
no llego a recordar las conversaciones
de una noche de piernas rotas
que contaron historias milenarias
de corazones para todos los gustos.

22 horas con la envejecida punzada
de este telúrico nido de abejas
instalado en mi sufrido hígado
22 horas se avecinan
con voz brusca y suicida
y lo peor es que nadie me escucha
ni me toca, ni me habla
aislado en mi propio laberinto
que ayer acepté sin dudas
del dolor físico que tanto
cuesta derrotar.

22 horas seguidas
escuchándome a mi mismo
mis pensamientos roncos y
desprovistos
de cordura y de salud
conseguirán que
esta cordillera catástrofe
me acerque a las inmediaciones
del infierno
así que aguantaré
22 horas de prisiones físicas
de tormentos acordados
de distancias enloquecedoras
de luchas enriquecedoras
para cuando
regrese a mi hogar
derrotar este cementerio
de respiraciones afónicas
con una gran sonrisa
y un beso de mis labios
sobre las mismas arterias
de la espuma
de ese espléndido café con leche.

Paco

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