"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

martes, 23 de febrero de 2010

El niño

Llegó el niño ante mis ojos
y me hizo pensar en el dolor
impreciso, en su escandaloso
desorden, en el caos rutinario
de su absorvente autoridad.

El niño avanzó extendiéndome
su mano de templanza, y
calmó este mar de peces muertos
que soñaba convertirse
en lago calmo.

Mi vi adulto perdido entre
el continuo y vertical llanto
de quien acumula recuerdos
lejanos y abstractos, recuerdos
que se confunden con sueños
y sueños que nacen
desde los ojos del tiempo.

Y el niño, con presuntuosa
sencillez, bondad y refinada
inocencia, saltó desde mis ojos
para reencontrarse conmigo mismo
desde la mirada penetrante
del corazón del espejo.

Sonrió con sus bandadas de
felicidad, para recordarme
soplando a través del tiempo,
que la vida no volvería a ser
un simple juego, y que el dolor
y cada uno de sus familiares
no me aceptarán retroceder
en el tiempo, ni volver
a ser niño,
ni volver a volar
en un simple mundo
de juegos inquietos.

Paco

No hay comentarios:

Publicar un comentario