"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

jueves, 29 de abril de 2010

Ya no queda nada

Ya no quedan sueños, ni palabras,

ni viento que muerda a la nada,

ya no quedan golpes nuevos, ni

viejos, esos nos hundieron en la desgana.

Ya no queda vida, solo una muerte,

una sola, una muerte anunciada,

la de tu sonrisa decaída.

Ya no queda nada, solo una palabra llana,

muerte, una palabra enferma,

su antónimo nos olvida, nos raja

en crujidos de nostalgias.

Ya no quedan sueños, ni palabras,

queda lo que vemos, lo que estamos

cuando nos miramos en el espejo,

en los miedos, en el silencio,

en ese rostro pálido

y de corazón feo.


Paco

Me da miedo la vigilia humana

Me da miedo la vigilia humana
cuando se desprende por el día
prefiero su silencio de psicótica luciérnaga
a león envidioso en vida.

Cuando calla el hombre, veo
la necesidad de espirar libertad
esa que gritas a lomo del hambre
que pide pan y vende verdad.

Es mientras duerme
cuando ha de reunirse la humanidad
olvidarse de su esperanza inerme
y destruir los defectos de tanta vanidad.

Gritad. Gritad desde el caballito de madera
nos esconderemos en tormentosa estrategia
para demolir los miedos de sus maneras
y adormirlos para siempre entre cuatro rejas

Paco

miércoles, 28 de abril de 2010

Recogiendo mis pensamientos

Voy escribiendo de aquí allá

perseguido por la pulpa de mis ideas

su insistencia paranoica me hace

gen de lucha férrea.

Es hora de recoger estos pensamientos

y arrinconarlos en la fría mejilla

de la almohada adormecida.

No se qué tenaza actuará mañana

ni qué vértigo ansioso

descompondrá mis dedos

en papeles como trofeos.

Se que habrá pan, seguramente

pan duro, invadido por el aire muerte

de ayer, también

mieles y flores silvestres

labios húmedos soñando ser

lago eterno, éter

fluido e imponderable

que me rodee rociándome

de esplendor en mi corazón.

Seguiré devorando el espacio blanco

de todas esas libretas aullando a mi son

pero antes, recogeré estos pensamientos

porque me gusta partir de lo que es

para llegar a algo de verdad.


Paco

martes, 27 de abril de 2010

Si os gusta la guerra

Es el sabor pútrido a alcantarilla

lo que no me gusta de este mundo

su vulgar derroche de odio inmundo

que me apunta y me acribilla.

Hace de mi ser un ser odioso

con su alma por momentos manchada

quizás murieron los príncipes y hadas

en mi corazón de lecho en foso.

Voy a perderme en el odio

traicionaré mi esperanza manchada

y curtiré de asperezas

esta hacha afilada.

Aquí van mis armas

unas cuantas palabras

con intención de alarmar

a esos cerebros de mierda arada.

Si os gusta la guerra

espero que ardáis en su hoguera

y aunque el espejo que me vigila

me dicta que solo la rabia

en él habita

espero que la muerte os cubra en carne viva

y que los gusanos se empachen

del olor de vuestra sangre podrida.


Paco

Mi joven historia

Arrastro tras de mi
una joven historia
que destila autonomía
y vieja soledad.

Yo fui un niño sin caballo blanco
de esos que se acogían
a las riendas de su imaginación
nutrido de horas a ras del suelo
aprendí a imaginar
en el desván de mi soledad.

Nunca llegué a coger el cielo
con mis manos, tampoco
a hundirme en las carnes del infierno
simplemente fuí un abstracto observador
de luces y colores
de fantasía entre algodones.

También he de decir que desde entonces
fuí soñador por vocación
incendié las sombras de mi mente
para dar luz a los pasillos
por los que se escondían mis ideas
y conseguí llegar al final del mar
empujado por las olas
de mis horas muertas.

Así conseguí ser yo, yo mismo,
yo niño, hice de esto que veis
un ego bioecológico
tanto yo puede parecer egoista
pero esa no es la historia
que arrastro tras de mi

que por ahora sigue siendo
una joven historia
que continúa destilando autonomía
pero ahora con su muerta soledad.

Paco

lunes, 26 de abril de 2010

Cuando

Cuando no sepa cómo andar
te cogeré de la mano sin dudar

Cuando el cielo se quede sin estrellas
le prestaremos nuestra luna
que alumbra incluso en la tristeza

Cuando me quede sin palabras
me arrimaré a tu boca
a ver qué me cuentan tus labios

Cuando no pueda con el peso del día
me dejaré caer en tus brazos
para que no sea tan fuerte la caída

Cuando me quede sin colores
te pediré que me pintes en el corazón
el arcoiris de tus amores

Cuando quiera sonreir
ya se lo que tengo que hacer
husmear en los recuerdos que tengo de ti
y con ellos aprender a vivir.

Cuando quieras
aquí estoy

Paco

Dueño del terror

No hay llanto en la noche
que no esconda su horror
no hay precipicio en un alma
que no te asome al mismísimo infierno.

Es en la azada de la noche
cuando el miedo a la vida
cruza su clavícula
atornillando la mandíbula
entre rígidos espantos
de sumisión colérica.

Un aullido de metal oxidado
hace temblar el templo de una mujer
el miedo es su pan de cada día
su esposo
el panadero cruel.

En su corazón tan solo se vislumbra
eterno invierno, tinieblas suplicantes
lo peor es el silencio y sus mares
la tortura de un amor abominable.

¿Quien se cree dueño de una vida?
¿Quién se especializó en distribuir
el terror?
Tan solo un monstruo
de irreparable corazón
es capaz de sentirse
dueño de una vida
dueño del terror.

Paco

Todo es posible

Hemos dejado los desperfectos del error aplastados en el silencio, arrugados y ataviados en su propio desconsuelo. Las miradas vuelan con el entusiasmo de quien se sabe amado por el otro, desmaquillando la ansiedad de la derrota, sumando victorias bajo un mismo cielo, construido por la inestimable ayuda del respeto. Un día se juntaron nuestros caminos y la luna se echó a cantar. Sus notas eran puras, nítidas, diáfanas que cruzaron nuestros corazones al ritmo de quien anhela construir un castillo en medio del desierto. Tanta soledad no puede ser buena para los huesos.

Así que haciendo caso a lo que nos dictaba las excentridades de nuestra alma, nos pusimos a trabajar pulso a pulso, beso a beso, sentimiento a sentimiento. De vez en cuando, la amargura espesa de un doloroso error nos llevaba a confrontaciones más propias de batallas medievales, donde algún que otro tono de voz disfrazado de aullido voraz nos rompía los corazones para inundar de una plateada lluvia el sótano de nuestros corazones. Allí se escondían nuestros temores, nuestras imperfecciones, nuestra puesta en marcha hacia una nueva solución. Por fortuna fueron mínimos estos desaguisados, que en cambio, conseguimos reciclar perfectamente para extraer la materia prima del acierto.

Caminar puede resultar armonioso si uno sabe hacia donde desea ir. Ese puede ser el secreto. Aquí no existe la magia del encanto, aunque lo parezca, tampoco la explosiva y placeba personalidad de la suerte, no, aquí tan solo existe el bello atuendo del trabajo en pareja. Querer conquistar todas las estrellas del cielo es una tarea un tanto engañosa, más bien infantil, por eso decidimos quedarnos con la luna, simplemente para guiarnos en las noches en las que la luz se ahogara en medio de nuestros desperfectos.

Y así caminamos. Rectos. Hacia delante. Uno al lado del otro. Transformando las tristezas en una insustancial aspereza. Triunfando con el simple roce de nuestras manos. Aportando al futuro un presente vivo.

Sin más secreto que lo que somos, vivimos el uno para el otro, los dos para la otra, y el mundo, el mundo que siga rodando como le apetezca, nosotros construiremos un nuevo mundo para demostrar que todo, todo es posible... siempre que uno lo desee de verdad.

Paco

domingo, 25 de abril de 2010

Un lejano amanecer

Hoy me dejé caer sobre tu rostro
por primera vez en mucho,
en desvariado tiempo,
la sencillez de tu hermosura
colapsó por un instante
este aletargado desvanecimiento.

Entre los amplios dedos
de la avariciosa fuerza del cansancio
se agitaban mis ojos
amarrados a un puerto sin agua

cuando de repente apareciste tu
cubriendo de un rojizo poético
el inevitable ocaso de una lejana noche

las nubes se abrían paso
entre los latidos del corazón del sol
que comenzaba a pintar minuciosamente
todas y cada una de las sonrisas del cielo.

De todos los amaneceres
este fué quizás el más curioso
pues asentado sobre una vieja fotografía
me transmitió una avivada nostalgia
de trasnochar
que hacía años
no me atravesaban de par en par.

Paco

Eterno espejismo

Qué fermento fui
que no me reconocí
que anduve tieso en el desequilibrio
desorientado caótico
como buen maltrecho bebido.

Vertido el riego continuo de alcohol
mis venas se desbordaron
apestando a suspiros de descontrol
más no hubo por mi parte empeño alguno
de querer detener
aquel descalabro etílico
que perdí la cuenta
cuando el número de cubatas
marcaba los 13 en punto.

No recuerdo en qué momento
destrocé mi piel contra aquel espejo
no recuerdo cuanto tiempo
estuvo aquel otro yo
hablándome con su boca desgastada.

Pero sí puedo asegurar
pese al enfado propio de mi vergüenza
que aquellos tantos minutos
hablando conmigo mismo
los recordaré siempre
como un eterno espejismo.

Paco

miércoles, 21 de abril de 2010

Dos lloros

La segunda vez que te hice llorar
un cristal afilado cruzó mi pupila
no llegó a arrancarme el ojo,
para entonces
las lágrimas ya habían preparado
una salida de emergencia
para aquel dolor incoloro.

Un grito tan ancho como agrio
destrozó sin piedad mi estructura
caí pálido, sin sombra, sabiéndome
necio y errado
junté varias palabras al aire
para construir el templo de una promesa:
jamás te volveré a hacer llorar
jamás volveré a diluviar tormentos
sobre ti

me dije a mi mismo
con voz de niño y alma quebrantada.


Y el tiempo pasó, más de dos décadas
han observado, día a día, recuerdo a recuerdo,
las grises cenizas de aquel accidente verbal,
y yo todavía recuerdo al instante, si me empeño,
aquella segunda vez que te hice llorar,
y se que fue la última vez
ya no hubieron más
ni una sola más.

En cambio
de la primera vez que te hice llorar
sí que no me puedo acordar
yo lloraba traumatizado
bajo el asombro térmico
de para mi un nuevo mundo,
tu, madre mia,
llorabas de dolor
o quien sabe si de alegría
porque acababas de traer al mundo
a este hechicero de palabras perdidas.

Paco

Aquí, justo perdido donde nadie me puede escuchar

Aquí, justo perdido donde nadie me puede escuchar
soy una pluma cautiva en busca de tu frescor
la lejana sombra de tu luna no llega a mi boca
no podré morderla esta noche y mi alma andará loca,
loca o extraviada, justo perdido
donde nadie me puede escuchar
soy un himno desafinado
con el que las estrellas juegan a lapidar
soy el signo del interrogante con chepa
que no sabe hacia donde irá
hacia donde cabalgarán sus sueños
ni sus huesos
donde habrán comido hoy mis recuerdos
que no se ya ni qué pensar.
Uno no se acostumbra al extraño trayecto
de la noche sin ti
tantas galaxias cruzando mi mente
que al final me importa un carajo
que el universo se expanda
y que la luna siga muda allá tan solitaria
y que el sol tiemble de horror al otro lado
y que los otros no se den cuenta
que Dios ha muerto,
me da igual, me da igual todo
a la mierda diría alguien más,
Tu, esa es la única verdad
la que inmacula de verde mi corazón
la que desprende el veneno de la soledad
por el angustioso moho del olvido,
tan solo quiero lanzarme a tu cintura
y hacer de ti una media luna
tan solo quiero perderme en tu piel
y reconocer al amanecer
los huesos de tu olor en las sábanas.

Paco

El otro arte

Transportamos algo ahí adentro

que nos recuerda el ansia de caminar

un volcán impertinente

que echa humo al hablar.

El músico desgarra sus sentidos

en el instrumento

como si en él le fuera la vida

el cineasta desvela historias

que sabe

son la fuente de la imaginación

el pintor edifica cuadros

con la diáfana alma de su fantasía

y el poeta otorga de hermosura

a las palabras sentenciadas por la locura.

Y el resto del pueblo

el resto del pueblo

transportamos algo ahí adentro

que también forma parte del arte

es la rabia de anhelar sentirse libre y

que ha de estallar

antes de que la incultura

la mate.


Paco

martes, 20 de abril de 2010

De las manos obreras

En las manos obreras
hay vida
vida de áspero dolor
clavados los nudillos
como Espartaco en cruz
desangrándose poco a poco
sin poder golpear la rabia
ni disecar la sangre azul.

En las manos obreras
está escrita la vida
de aquellos que construyeron el mundo
no son dios, ni dioses,
son quienes construyeron el mundo
ese de lágrimas y amores.

Si alzan las palmas de las manos
se observarán cicatrices
de siglos atrás.

Si cierran el puño de la impotencia
contraerán la fuerza
dispersada en sus venas.

Pero sin juntan todas
todas las manos
formarán un infranqueable puente
para cruzar los miedos
y atravesarlos
dándole su merecida muerte.

Paco

Sin callejón

Una botella de alcohol
se desangra en un sucio rincón
sin mano que la aguante
ni vigilante que la resguarde.
El hombre dueño de nada
abandonó forzado
las ruinas de aquel callejón
porque una mujer
de sueño de pieles
y de corazón turbio
no podía conciliar el sueño
con aquel vagabundo
descansando sobre el suelo.

Paco

El silencio eterno

La oscuridad de la noche
acribillada por la sonrisa lunar
en medio de una sombra
se mueve el viento sigilosamente
el silencio parece eterno
pero no lo será
lo atropellará el rumor humano
la voces marchitas
las hormigas camino de las cadenas.

Paco

lunes, 19 de abril de 2010

Intolerancia I

Todos esos esquivos ojos
tóxicos insaciables grotescos
desde el fondo del alma carbón,
todas esas ahondadas miradas
por el suelo confuso sombreadas
desde un árbol de ramas pálidas,
toda esa avinagrada intolerancia
que te mueve mecido por el odio
toda esa inútil intolerancia
tan solo hará de ti cualquier cosa
cualquier fosa en el corazón
de tu alma, para enterrar
los rancios restos
de lo que fue tu brisa humana.


Paco

Lamentaciones

Si el peso de la vida

te hunde lentamente

en su mar de lamentaciones

Si no miras

por no llorar dolor

y observas lentamente

lo que se muere a tu alrededor

Si crees que la vida es tan solo

un frágil vaso de cristal

sin agua en el que poder nadar

y sin aire en el que respirar

Si ahora mismo crees

que a tu vida se le torció el rumbo

y las lágrimas consuelan

tu amor moribundo

recuerda que si eres tu mismo

el capitán de tus propias decisiones

y diriges el timón de tus emociones

podrás enderezar

cualquiera

cualquiera de las lamentaciones.



Paco

miércoles, 14 de abril de 2010

Sepan ustedes

Hola a todos
yo vine aquí, ante ustedes
para prestar mis pensamientos
al servicio del aire y el viento
que son puros y libres
y no como ustedes
que de eso no entienden.

De pequeño me llegó el mensaje
el de ustedes, no de el que duerme,
y el mensaje atravesó mi piel
cuando yo era niño
y poco podía responder.

De mis padres me llegó
un mensaje más bien del pueblo
humanidad, respeto, tolerancia
amor, fraternidad, tolerancia
y lo puse en práctica
pero no se cómo
todo lo que de niño aprendí
ahora me coloca
frente a frente
contra ustedes.

Señores de la Iglesia
que sepan que yo vine aquí
a prestar mi pensamiento
a la libertad y pureza del viento
que no se qué demonio
les mordió a ustedes
ahí adentro
que cuando les observo
tan solo encuentro
una extraña mezcla
de odio y de veneno.

Paco

Hace siglos

Se marcha el día apretando
pestañas como ayer
con la misma mirada
incrédula de anteayer
con el mismo sabor
insípido del pasado año
con la misma esencia
desgastada del siglo anterior.

Se marchó el día
y pareció otro siglo
máquinas devorando huesos
personas por debajo de gentes
martillos golpeados en las sienes.

Parece que algo queda, son simple
sumisos prestados a continuar
la dictadura de los siglos,
parece que queda sangre
pero se secó, se secó
endiabladamente manipulada
soberbiamente malgastada
indiferentemente aceptada.

Así que se fue el día
me dije a mi mismo
y en la sombra de mi oscuridad
me repetí insistentemente
lo único que se fué
fué la libertad
aunque de eso
ya hace siglos
unos cuantos siglos.

Paco

martes, 13 de abril de 2010

Ardiente sonámbulo

El viento maulla en las afueras de la noche
a ritmo de recuerdo púrpura por minuto
de mi cabeza tan solo cuelga un rayo
que parte mi sueño añicos
ahogado en un lago.

Intento nadar hasta las profundidades
de un mar, encontrar las llaves que
me abran a descansar, oh la botella
centenaria con su carta perdida,
pergamino enrulado en el tiempo,
encontrar el mensaje que me empuje
a ser vivo soñador, y no este ardiente
sonámbulo en su desierto desolador.

Paco

lunes, 12 de abril de 2010

El rapto

Todavía recuerdo aquella perfecta noche
en la que la luna cosió su sonrisa en tu cintura
el invierno se vistió de primavera
para que esos primeros besos en una buena noche
por el frío no se escondieran.

Recuerdo la luz apagada en medio de un nuevo
arco iris, el extraño silencio que nos cercaba
bajo una lluvia de ruidos inertes, mis pasos
sin norte embrujados por el destello
de la casualidad, y tu cuerpo, ay tu cuerpo,
tu cuerpo como flor celeste
al rescate de mi atormentado jardín.

Y el golpe ¿Lo recuerdas tu también?
Como dos trenes que se funden
en una misma via, el estallido fue
el motor del amor, sin frenos,
nuestras miradas se asentaron la una
sobre la otra, dando vueltas en un
baile ininteligible, de sonrisas extensas,
y allí, allí el oscuro rincón
que fue la cuna de nuestro amor.

Puede que no nos pongamos de acuerdo
sobre quien besó a quién
puede que los recuerdos
se vayan estrechando en la lejanía del tiempo
pero bien seguro estoy
que en algo nos pusimos de acuerdo
tras la respiración y el llanto
de aquel primer beso:
acabábamos de raptar al amor
y ninguno de los dos
estaba dispuesto
a dejarlo escapar.

Paco

Retrato del hambre

Pasea el hambre por el mundo con sus finos tacones
se eleva con su perversa presencia
desgarrando el cielo de los que la escuchan trotar,
finos, punzantes, metálicos, arrogantes
tacones que se clavan firmemente en el alma.

¿De dónde vienes? Querida enemiga
que es impalpable tu tiempo
pero huesudo quien habita en él.
No hay más puertas que te abren el paso
que aquellas que los ricos gravitan
por sus locos pasillos.

Te descuelgas como serpiente por los ojos
produciendo un dolor roto, filtrado
en la esperanza de esos niños
que corren y juegan en una montaña de
bolsas negras, desbordadas de basura y de mierda.

En tu rostro los ojos muertos, desprendidos
de su convexa cueva, con las pupilas trizadas
esparcidas por los escombros de la retina,
y falta una mirada, una sola mirada
desde el fantasma de tu espejo
para temblar en huesos
mares de compulsiones sobre reflejos.

Con olor a esclavitud vieja y arrugada
te adentras en el cuerpo del oprimido
invades y saqueas con autoridad déspota
el aliento de quien se cruza en tu camino,
y ahí se detienen las palabras, tiemblan,
y el amor, se contrae a ritmo de ausencias,
y la vida, toda vida enyesada en miradas
enlutadas, todo enterrado, todo con
olor a muerte.

Va el hambre hambre distribuida
por los dioses del dinero, qué más da,
el hambre se viste de gala
en la lejana ciudad de los desaparecidos
no hay corazón que sienta
si no hay ojos que puedan ver
y si la mente no piensa
y el factor humano se ha dormido
dormido para siempre
entonces que el hambre lo envuelva todo
como un enjambre desatado y descontrolado
y que nos devore a todos
por esta hipócrita desgana.

Paco

No le sirvió de nada

No le sirvió de nada
suplicar arrodillado
frente al asesino
pistola en mano.

No le sirvió de nada
observar silenciado
junto al grupo
de miedo fortificado.

No le sirvió de nada
asesinar ordenado
por un gobierno
de corazón helado.

No le sirvió de nada
a nadie, la muerte
y el asesinato
no les sirvió de nada.

Paco

Caminando en la noche

A veces camino en la noche
sobre la oscura alfombra de su techo
y las estrellas se van apagando
una a una, silencio a silencio.
El motor trucado de un coche lejano
atropella la paz de mis oídos
como huesped en mi sangre
el descanso se siente un pobre oprimido.
Como una avalancha de piedras sobre mi sangre
como una lluvia horizontal de agujas sobre mi piel
así es como mi cuerpo
combate el aullido de las horas perdidas
yo reencontrándome con mis otros pensamientos,
mi cuerpo, esperando
dejar atrás este viejo insomnio
esperando que el sueño se lleve
lo poco que queda
de este cansado cuerpo.

Paco

miércoles, 7 de abril de 2010

La nueva manada

Con estridente chirriar caminan hoy mis botas
soportan el aplastante peso de mi odio acumulado
mi cabeza embotada en esta rabia contenida
gritar al silencio es lo que produce esta locura sana.

Mi corazón no deja de asomarse al precipicio del tiempo
allí donde los fantasmas duermen en silencio
aquí y ahora seguimos empujados por la inercia de la indiferencia
mañana lloraremos esta putrefante desgana.

Callar a los muertos no nos conduce a nada
es lo que tiene dejarle las puertas abiertas
al fascismo
y su nueva manada
Mañana lloraremos esta putrefante desgana
es lo que tiene dejarle las puertas abiertas
al fascismo
y a su nueva manada.

Paco

Mi sopa de letras

Como antesala de mis vértigos, fecunda paranoia
de lo comestible, absorbente idea que araña mi
cráneo, feroz interrogante en la boca de mis puños.
¿Qué golpe seré hoy en hoja en blanco?
¿Qué angustia derramaré seca entre estas hojas?
De escueto tiempo sobrevive mi pensar
entre las arrogantes fauces del tiempo,
un despropósito sin orden que impulsa
esta mente amurallada al fuego de este lápiz,
una voz despierta que lucha en su afonía diaria
un ejército de grillos maullando en la noche.
¿Qué somos? ¿A qué hora matar la desgana?
Apuntemos bien claro, con letra de color amargo,
que aquí el dolor tiene su tumba, su madera
indestructible, su oscuridad sin luciérnaga.
Aquí, donde yo habito en consonancia con mi mente,
aquí le aguardo a mis vértigos, una buena ración
de sopas de letras
envenenada.

Paco

Sombra de hoy

Qué arrastro hoy tras de mi, qué me sigue en espacio
y en tiempo demolido, es mi pesada sombra,
su fragancia hostil, sus zanjas limadas por el dolor,
de qué vendrá disfrazada hoy, mi pesada sombra,
volumen sin color del eco de mi cuerpo, rugiente
aviso de que sigo vivo, y en ocasiones,
como ahora mismo, desertora legionaria
de las filas de mis luces, que huye,
de mi mismo, del rocoso minutaje de mi
respiración en desuso. Qué arrastro
hoy tras de mi, no diría que es mi sombra,
pues esa mirada de sonrisas troceadas
no puede ser mía, no puede serlo,
¿O si lo es?

Paco

El beso de la ignorancia

No saber quienes somos, de donde venimos, en qué
travesía se cruzaron nuestros genes con la desidia,
qué lucha se tragó a nuestros abuelos, sus lágrimas,
sus puños cerrados empuñando el viento
contra las bombas traidoras, sus mentes activas
en un mundo rodeado de principios obreros
para que ahora los libros lloren avergonzados
con letras descuartizadas por el rencor de la ambición,
nuestra historia, nuestras muertes
un número de desaparecidos que son simple nada
una mirada ya muerta frente al pelotón de balas
tanta tragedia y tanta ignorancia acumulada,
ahora, ahora que es ahora,
el olvido sumando calabozos
la ignorancia implantando derrotas
los jóvenes aprendiendo a ser estadounidenses
la avaricia al frente de ese loco, loco ejército
que arroja futuros al cautivo recinto de la sumisión,
y el presente, ay el presente
las gentes durmientes que sueñan con ser vivos
y despellejar cada gajo de vida que nos venden como verdad
todos príncipes, todas princesas
despertando simplemente por el beso,
por el beso de la ignorancia.

Paco

jueves, 1 de abril de 2010

Sin dueño

Sin dueño vivo, sin dios ni amo
amo mi alma, libre entre estos
amargos barrotes de carámelo
en esta vida vendesueños, comevidas,
tragacerebros, en esta vida de
acantilados surcando los amaneceres,
de tinieblas oscureciendo el paso
de sangre por vena, en esta vida
que amarra el desequilibrio
y gruñe arcadas de pena.

Sin dueño sueño, lejano en la distancia
el apagón que funda mi corazón,
la piedra que sustituya mis ojos,
la vida escaparate que consiga
absorverme al pozo de mi libertad,
lejano va, en la distancia,
el dueño de todo
en lo que yo no creo.

Sin dueño vivo, respiro, rcuerdo
sin asfixia, el tiempo desatado
en el bravo paraje de la adolescencia,
rumiantes eran mis dudas, personalidad
a la deriva, mentira clausurada, ideas propias,
nocivas para la política, para los látigos,
para el dueño de una verdad inquebrantable,
y aquí sigo, vivo, sin dueño,
y con tremenda ilusión por
desgastar mis dedos, contando,
narrando, cómo camina mi alma,
mi alma libre y sin dueño.

Paco