"- Tu profecía, poeta. ; - Mañana hablarán los mudos: el corazón y la piedra".

ANTONIO MACHADO

lunes, 14 de junio de 2010

Un día más.

Te levantas y te reconoces muerto, sin abrir los ojos descargas en el lavabo los últimos escombros de tus sueños y emprendes un viaje a otro día más, de donde regresaste ayer mismo.

La rutina cuelga de tu cabello, te pesa con la virtud de quien se reconoce constante, y enfrías tu sonrisa, la dejas en el frigorífico y huyes hacia donde hierve a fuego lento la desgana.

Intentas acelerar tus pasos, todo es tiempo, atrapado en una red subjetiva, como pez que ya no puede nadar, atrapado en un día más le enseñas tus uñas al aire y no consigues desgarrarlo. No llegas a tanto. El aire te da una bofetada. Y la aceptas. Avanzas con el café violentado todavía sobre tus venas, no es buena señal eso de esperar que venga ya la noche, la espera se hace larga, no es buena señal pretender que desaparezcan doce horas de tu vida, no es buena señal, no lo es.

Aterriza en el oasis diario la hora del desguace. Tu cuerpo descompuesto se regenera. Tu cerebro no. Te sientas y olvidas rápido la ducha milagrosa, te invaden los continuos coletazos de una vida que no es tuya, una vida prestada, Estiras las piernas mientras miras de frente al mismo aparato de todas las noches y tu alegría se acerca una vez más al mismo abismo. Demasiadas horas vendiendo tu vida, demasiada rutina obligada. Tantos jardines sin rosas, tantos labios de piedra, tantas miradas de papel, hacen que el llanto se olvide de gritar.

Te levantas. Caminas. Te sientas otra vez y te miras. Da igual, no sabes por qué, pero mañana volverás a levantarte y volverás a partir hacia un día más.

Paco

No hay comentarios:

Publicar un comentario